Bilbao, Agencias
Un hombre de 43 años fue detenido ayer en Portugalete (Vizcaya) acusado de asestar 20 navajazos a una de sus hijas -que se encuentra en estado crítico- y herir a los otros dos, según informó la Ertzaintza. Los hechos ocurrieron alrededor de la medianoche, cuando un particular llamó al servicio de urgencias de la Ertzaintza para informar de que un vecino suyo había agredido a sus hijos, que habían conseguido huir.
Desplazadas al lugar varias patrullas de la Ertzaintza, hallaron a las víctimas, dos mujeres y un varón, hijos del agresor. La mayor, una joven de 20 años, presentaba una veintena de navajazos, por lo que fue evacuada en estado grave al Hospital de Cruces, donde fue intervenida quirúrgicamente. El varón, que presentaba numerosas contusiones tras caer por la escalera, y la otra víctima, una adolescente, con un corte en una mano, fueron trasladados también al mismo centro hospitalario.
El agresor, con su ropa ensangrentada, fue detenido en el mismo inmueble por los ertzainas, que hallaron una navaja en el bolsillo de su pantalón. Una vecina relató que, en torno a las once y media de la noche, escuchó «chillidos, golpes en la persiana y una bronca», por lo que llamó a la Policía Local. Según añadió, «todo fue muy rápido» y en seguida llegaron al lugar dotaciones de la Ertzaintza, que se llevaron detenido al hombre, «que chillaba como un loco» y al que «no había forma de amarrar». Otro testigo relató que la joven apuñalada salió corriendo al descansillo pidiendo auxilio y que una vecina la acogió en su casa y después llamó a la Ertzaintza. La familia, de origen magrebí, residía desde hace seis años en el barrio.