Santa Cruz de Tenerife, Agencias
Unas 4.000 personas tuvieron que ser desalojadas ayer como consecuencia de un incendio declarado en la isla canaria de La Palma. En las labores de extinción del fuego, que ha calcinado unas 1.500 hectáreas y ha provocado importantes daños materiales, trabajaban ayer más de 250 personas. Los factores que están dificultando las tareas de control son las altas temperaturas, que rondaban ayer los 38 grados centígrados, y los vientos, con velocidades superiores a setenta kilómetros por hora.
Tras dieciocho horas de trabajo, dos focos seguían ayer a última hora sin control. Uno se sitúa en la zona este de la isla, avanzando lentamente hacia el Norte, mientras que el más virulento ha remontado las cumbres de La Palma y se dirige hacia el municipio de El Paso.
El incendio comenzó, por causas que aún se desconocen, sobre las once de la noche del viernes en una zona conocida como Puente Roto y debido a su intensidad se solicitó la intervención de una dotación de la Unidad Militar de Emergencias, compuesta por 59 personas. La presumible bajada de las temperaturas y de la intensidad del viento a partir de hoy es la principal esperanza de los servicios de extinción.
Las altas temperaturas de estos días en el archipiélago originaron ayer otro incendio en La Gomera. El fuego, que estaba a punto de ser controlado ayer, afecta a una superficie de unas 24 hectáreas en el municipio de Valle Gran Rey.
En Zaragoza, por otro lado, la Guardia Civil detuvo a dos hombres por su presunta relación con el incendio que también ayer se declaró en Valtorres, en la comarca de Calatayud, y arrasó unas quinientas hectáreas.