Madrid / Oviedo
El pasado fin de semana fue el más trágico en lo que va de 2009 en las carreteras españolas, con 31 personas muertas en 24 accidentes. Además, el sábado, día 15, se situó como el peor día de todo el 2009 con 18 muertes en 16 accidentes. Esto supone nueve muertos más que los 22 registrados en estas mismas fechas el pasado año. En Asturias no hubo que lamentar ningún accidente mortal durante el fin de semana.
El más grave de todos los siniestros ocurrió a las dos de la madrugad de ayer, cuando fallecieron cuatro trabajadores inmigrantes; un portugués de 45 años, un ucraniano de 38, un angoleño de 43 y un brasileño de 43, en El Espinar, provincia de Segovia. Las víctimas se dirigían hacia Madrid en una furgoneta, cuando alrededor de las 2.39 horas de la madrugada el vehículo se salió por la margen izquierda volcando posteriormente en la mediana. Todos ellos, aunque de distintas nacionalidades, eran vecinos de Portugal.
El domingo, otro grave accidente se cobró la vida de una mujer de 46 años y de una bebé de nueve meses, nieta de la anterior, al volcar el turismo en el que viajaban junto a los padres de la pequeña, heridos leves, en el término municipal de Calabazanos, en la provincia de Palencia.
La velocidad inadecuada y las distracciones han sido las causas de la mayoría de los accidentes registrados durante el fin de semana. El 52 por ciento de las víctimas perdieron la vida en accidentes que tuvieron lugar por la noche, entre la medianoche y las siete de la mañana, y en trayectos cortos y vías secundarias. Según la Dirección General de Tráfico, el 90 por ciento de los siniestros ocurrió en vías convencionales, cifra notablemente superior a la del resto del año, que se venía situando en el 70 por ciento.