Mogán, Borja VALCARCE
<Javier Núñez, Zenaida Fernández, su bebé y María Núñez>
Ambas familias no se conocían. Hacía unos años que Javier, madrileño, había conocido a su esposa Zenaida, de Arguineguín. La felicidad los había bendecido con un hijo que ya tenía tres meses y visitaban Gran Canaria para bautizarlo junto a su primo. Junto a ellos viajaba la hermana de Javier, María, y uno de los mejores amigos de él, Isaac. Dos días después los padres de Javier y María, Javier Núñez y Olvido Rojo, se reunirían con ellos, pero «el destino quiso que no fuese así», relata Núñez. El accidente terminó con la vida de los cinco. «No es justo, no es justo», susurra Olvido. Pero dos familias que ni se conocían ni se trataban, ahora son uña y carne, tanto que las dos madres llevan el mismo colgante con las fotografías de los que perdieron. «Un año después, no sabemos nada», se quejan.