Mogán, Borja VALCARCE
<Siomara, Abenauara y Tanausú>
Abenauara, Siomara y Tanausú, su hijo de once meses, habían pasado una magnífica semana de vacaciones en Madrid junto a su tía. Las fotografías que muestra su madre dejan ver a dos niñas sonrientes que disfrutaban de lo lindo de su visita a la capital. Mari Cabrera, su madre, esperaba la llegada de ellas en el aeropuerto cuando su hermana la llamó para contarle lo que estaba sucediendo. La ilusión de que le relatasen todas las historias de su viaje comenzó a desaparecer poco a poco, pero inexorablemente, con el paso de las horas. «Yo siempre mantuve la esperanza», asegura, «y no pensaba que al final tendría que buscar su nombre en una lista de supervivientes». Un árbol recuerda ahora en Mogán a Abenauara, de 14 años, Siomara, con 18, y su bebé, de sólo 11 meses, que siempre tenían una sonrisa.