Valencia
Un recién nacido fue encontrado ayer sin vida en un contenedor de basuras del barrio valenciano de Malilla, cuando una madre y una hija, de nacionalidad rumana, rebuscaban entre los desperdicios. La Policía Nacional ya ha abierto una investigación para esclarecer el suceso.
La Policía Nacional buscó durante toda la mañana en los baños de los establecimientos cercanos pruebas que puedan desvelar la identidad de la madre. El dueño de un bar próximo indicó que sobre las ocho de la mañana él mismo había abierto el contenedor para echar basura y estaba vacío. Además, los agentes se llevaron a la madre y a la niña que encontraron el cadáver del bebé para tomarles declaración sobre el hallazgo. La menor fue quien halló al recién nacido, que se encontraba dentro de una bolsa de basura atada y lanzó un grito que alarmó a los clientes del establecimiento e hizo que salieran a la calle.
Precisamente la pasada semana una pareja encontró a otro bebé abandonado en plena calle junto a un hotel de la ciudad de Valencia, aunque en este caso el recién nacido se hallaba en buen estado de salud. El niño estaba envuelto en una toalla y tenía el cordón umbilical atado con una gasa.