Orense, Agencias
Laura Alonso, la joven de 19 años asfixiada por su novio en Orense, recibió ayer sepultura en su pueblo, Toén. La familia estuvo arropada por cientos de vecinos y amigos en un acto que sirvió una vez más para expresar la repulsa por el crimen.
Durante la mañana de ayer también tuvieron lugar dos concentraciones, en la plaza Mayor y ante las puertas del Palacio de Justicia de la ciudad de Orense, para condenar el asesinato de Laura Alonso clamando «justicia» para que la muerte de la joven «no sea en vano». Así lo explicó la tía de la víctima, Patricia Losada, que fue la encargada de ejercer como portavoz de la familia. La mujer leyó un comunicado en el que explicaba que desde la desaparición de Laura su familia se «marcó tres objetivos: primero, encontrarla; segundo, encontrar al culpable, y tercero, que se haga justicia».
La juez del Juzgado número 3 de Orense decretó ayer por la mañana el ingreso en prisión de Javier Cruz González, el asesino confeso de Laura Alonso, tras tomarle declaración durante dos horas. El presunto autor de los hechos permanecerá en el centro penitenciario de Pereiro de Aguiar a la espera de juicio. Cruz González, de 32 años, se derrumbó y confesó el crimen el lunes por la tarde ante el temor de que la Guardia Civil registrara su casa, donde, al parecer, tenía guardado el bolso de Laura Alonso.
Según ha trascendido, Cruz mató a la chica en torno a las tres y media de la madrugada del pasado lunes, tras una discusión entre ambos. La asfixió con una chaqueta de la joven y luego sembró el monte con pistas falsas -un móvil y otra chaqueta-. El asesino mantuvo su inocencia hasta última hora, pero se derrumbó ante la posibilidad de un registro domiciliario. Decenas de amigos y vecinos de la víctima increparon al presunto asesino a las puertas del Juzgado.
Javier Cruz
El joven, de 32 años, es empleado de un taller de A Valenzá, y vecino del mismo municipio de Toén.
Cruz es hijo de un concejal del PP y mantuvo una relación tormentosa con Laura Alonso. La fallecida llegó a denunciarlo por malos tratos, aunque retiró la denuncia.
Quienes lo conocen lo definen como «frío» y «antipático», con un ritmo de vida «poco recomendable».