Sevilla, Agencias
El caso Marta del Castillo se complica por momentos. Ayer se celebró una vista en los juzgados del Prado de San Sebastián (Sevilla) en la que, por primera vez, coincidieron su presunto asesino, Miguel Carcaño, y los padres de la joven, desaparecida el pasado 24 de enero y cuyo cadáver no ha aparecido.
Carcaño, además de negar ahora la violación de la que él mismo se autoinculpó, aseguró ayer por sorpresa que un tío de su amigo Samuel Benítez, de nombre Miguel, les ayudó a él y a sus cómplices a deshacerse del cadáver de su ex novia. De esta manera, aparecería un nuevo personaje en la trama.
Miguel Carcaño solicitó declarar a petición propia y retomó la versión inicial de los hechos. Así, señaló que no violó a la joven, que la mató golpeándola con un cenicero en la cabeza y que su amigo Samuel se deshizo del cuerpo de la joven. El asesino confeso de Marta dijo que fue Samuel quien utilizó un coche de un tío suyo para deshacerse del cadáver.
Carcaño declaró ante el juez que el tío de Samuel lo habría amenazado para que no implicara a su sobrino en los hechos. Igualmente, Miguel ha exculpado del asesinato al menor de edad conocido como El Cuco, que habría llegado al lugar de los hechos después, así como a su hermano y la novia de éste.
Por otra parte, la acusación particular atribuyó a los cuatro imputados un presunto delito de profanación de cadáver, apelando a la jurisprudencia existente al respecto y al dolor que provoca a la familia no tener el cuerpo ni saber donde está.