Villaviciosa / Oviedo,
L. Á. VEGA / F. TORRE
Un agente de la Guardia Civil de baja psicológica protagonizó ayer un grave incidente en el cuartel de Villaviciosa, durante el que al menos efectuó siete disparos y tomó como rehén a la comandante del destacamento, la sargento Ana Isabel Méndez. El hombre pudo ser reducido por sus propios compañeros. Posteriormente fue trasladado al Hospital de Jove, en Gijón, donde quedó ingresado en el área psiquiátrica. Durante el incidente, el hombre causó importantes destrozos en el cuartel.
Los hechos se iniciaron en torno a las seis y media de la tarde, cuando el agente, de unos 35 años, se dirigió a los vestuarios del cuartel, forzó la taquilla de un compañero y cogió su arma reglamentaria. A continuación se desencadenó una escena de locura. El hombre comenzó a disparar contra las ventanas del edificio y contra diverso mobiliario del cuartel, mientras se dirigía al despacho de la sargento. Allí, mientras la encañonaba, causó fuertes destrozos. «El despacho de la comandante ha quedado destrozado», aseguró un agente del cuerpo. El guardia se ensañó con varios ordenadores.
Según indicaron miembros del Cuerpo, el hombre mantuvo retenida a la mujer durante un rato en medio de una fuerte tensión. «Ha tenido mucha suerte, pudo matarla», aseguró un agente. Finalmente, los guardias del cuartel y la propia sargento, que sufrió un esguince, pudieron reducir al hombre, no sin violencia.
El guardia, que es asturiano y sirvió varios años en el País Vasco, fue conducido al Hospital de Jove, donde quedó ingresado en el área de psiquiatría, al considerar los facultativos que se encontraba en plena crisis mental. El agente llevaba de baja aproximadamente un año, después de protagonizar otro incidente con los compañeros del cuartel. Según indicaron miembros del cuerpo, el hombre exhibía una actitud muy violenta, lo que imposibilitaba el normal desempeño de sus funciones.
Este incidente se suma a otros que vienen produciéndose en el seno de la Guardia Civil. El pasado mes de junio, un lavianés y un agente fueron heridos al disparársele el arma a un guardia, en Vegadeo. Otro agente está pendiente de juicio ante un tribunal militar por encañonar al teniente de Carreño. Casos realmente preocupantes.