Oviedo,
L. PALACIOS
El caso del cadáver en la maleta tiene precedentes en Asturias. Miguel Ángel C. Q., un cocinero y repostero gijonés de 49 años, fue detenido el pasado mes de julio en Gijón, acusado de un crimen similar.
El cocinero fue acusado de matar hace diez meses a su novia en París, cuyo cadáver escondió en una maleta y abandonó en el sótano de un edificio de la capital francesa. La Policía de Gijón procedió a su arresto cumpliendo una orden de búsqueda que habían dictado los Juzgados franceses.
El acusado, que fue extraditado al país vecino, se encontraba trabajando desde principios de julio en la cocina de un restaurante situado en la zona del Puerto Deportivo gijonés y nadie sospechaba que guardara tan macabro secreto.
Las pesquisas policiales se iniciaron el 15 de octubre del pasado año, cuando la madre de la víctima, de nacionalidad francesa, denunció la desaparición de su hija. Catorce días más tarde, la Gendarmería francesa encontró el cadáver de la mujer en el interior de una maleta escondida en un sótano. El cuerpo sin vida se encontraba en posición fetal y en avanzado estado de descomposición. El forense certificó tras su examen que la mujer llevaba muerta un mes y medio. Las investigaciones de la Gendarmería francesa apuntaron desde el primer momento al cocinero gijonés y pareja sentimental de la víctima como principal sospechoso del homicidio.