Oviedo, L. Á. VEGA
«Estoy fastidiado, pero tengo la conciencia tranquila», ha asegurado a la Unión de Guardias Civiles el agente que en la noche del pasado 23 de septiembre abatió de cinco tiros a Severino Gallego Cernuda en la antojana de su casa de Soto de Luiña. El guardia asegura además que no tuvo «más remedio que hacer uso del arma reglamentaria». Según la versión policial de lo ocurrido, Severino Gallego -un hombre violento cuando bebía, afirman sus vecinos- le atacó con una pala de dientes y llegó a herirle ligeramente en el pecho. El informe de autopsia establece que el vecino del barrio de Cepedo, murió tras recibir cinco impactos en el hombro, el costado y la cadera.
El agente que hizo los disparos está «muy agradecido» porque todo han sido facilidades por parte de sus mandos, que además parecen tener bastante claro lo ocurrido. Sí está muy dolido con las declaraciones del alcalde de Cudillero, Francisco González, que ha expresado en varias ocasiones su opinión de que la actuación fue desproporcionada. El agente opina, por su parte, que debería haber estado allí cuando se produjeron los hechos para poder opinar. El guardia ha sido trasladado al cuartel de Pravia en tanto se le asigna nuevo destino.
Los calificativos utilizados por el alcalde de Cudillero han provocado la reacción de la Unión de Guardias Civiles (UGC), que los tildan de «ignorante atrevimiento», ya que el regidor «no tiene elemento de juicio alguno para criticar la intervención». UGC dice desconocer si el Alcalde pretende «influenciar el dictamen judicial» o simplemente intenta «una burda estrategia electoral». Tampoco le han gustado a UGC las críticas a su proyecto de reducir a 27 los cuarteles. El Alcalde considera que esa medida «aleja la seguridad ciudadana», pero UGC indica todo lo contrario, ya que la concentración permitiría más patrullas en la calle.
Respecto al cese del jefe de la Policía Local de Cudillero, que en su día fue comandante del puesto de la Guardia Civil de Llanera, la asociación de agentes señala que es un profesional «intachable» y sugiere que su apartamiento se debe a «no haberse plegado a los caprichos» del Alcalde.