Oviedo, M. PÉREZ / L. Á. V.
El delegado del Gobierno, Antonio Trevín, terció ayer en la polémica por el incidente que terminó con la muerte de Severino Gallego. Trevín aseguró que «es un hecho desgraciado que la primera en lamentar es la Guardia Civil». Además indicó que «las instrucciones están abiertas y el juez ha decretado el secreto de sumario; sólo el juez tiene potestad para evaluar lo sucedido». Y pidió dejar trabajar a los jueces: «Yo confío y respeto el ámbito judicial; dejemos que sea el juez quien lo valore».
Un claro mensaje al alcalde de Cudillero, Francisco González, que en los últimos días viene señalando que la actuación del guardia que abatió a Severino Gallego fue «desproporcionada». También algunos vecinos han opinado que el jubilado debería haber sido desarmado de otra forma.