Padang (Indonesia) /
Samoa, Agencias
Un poderoso terremoto dejó ayer en la isla indonesia de Sumatra entre 100 y 200 muertos, aunque hay miles de personas atrapadas, por lo que las autoridades calculan que las víctimas mortales alcanzarán posiblemente el millar. El seísmo, de 7,6 en la escala Richter, se produjo unas horas después de que un tsunami causase otro centenar de fallecidos en la isla de Samoa, en el océano Pacífico.
El vicepresidente de Indonesia, Jusuf Kalla, mostró su temor a que el balance de víctimas crezca considerablemente debido a la cantidad de edificios que se han derrumbado. El seísmo afectó gravemente a la ciudad de Padang (costa oeste de Sumatra), de unos 900.000 habitantes. El epicentro del terremoto se encontraba a unos 85 kilómetros de profundidad.
«Miles de personas están atrapadas bajo los escombros de los edificios», añadió el jefe del departamento de prevención de desastres del Ministerio de Sanidad, Rustam Pakaya. La televisión indonesia informó de que la cubierta del aeropuerto de Padang se vino abajo.
El temblor de la tierra se dejó sentir en puntos tan lejanos como Kuala Lumpur, capital de la vecina Malasia. De hecho, algunos rascacielos de Singapur, situada a 440 kilómetros de distancia, fueron evacuados. No obstante, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico canceló la alerta que había declarado en un primer momento.
Un ciudadano de Padang relató que «cientos de casas han resultado dañadas a lo largo de la carretera». «Hay algunos incendios, los puentes están cortados y hay un pánico extremo», señaló este testigo, que agregó que algunas tuberías se han roto, provocando inundaciones.
Otro testigo dijo que todas las viviendas a su alrededor habían resultado parcial o totalmente destrozadas y que la gente temía la llegada de un tsunami. «Todavía no ha llegado ayuda. Algunas personas están buscando a familiares, pero todas las luces se han ido completamente», declaró. La falta de electricidad complicó seriamente las labores de rescate durante la noche.
Padang, capital de la provincia de Sumatra Occidental, se sitúa en el límite entre las placas tectónicas Indo-Australiana y Euroasiática, una de las zonas de mayor actividad sísmica del planeta. Por esta razón, muchos geólogos han venido vaticinando que esta ciudad podría ser destrozada por un seísmo. El terremoto que provocó el devastador tsunami de 2004 (con más de 200.000 muertos) se originó a unos 600 kilómetros mar adentro de la costa norte de Sumatra.
En cuanto al tsunami registrado en el Pacífico, arrasó buena parte de las aldeas costeras de las islas Samoa, en las que más de un centenar de personas murieron y decenas se encuentran desaparecidas.
El seísmo que provocó esta ola gigante fue de 7,9 grados de magnitud en la escala abierta de Richter y de hasta 8,3 grados de acuerdo a otras agencias, y originó olas que alcanzaron los seis metros de altura cuando rompieron sobre las costas de la Samoa estadounidense, y otras islas de Samoa Occidental.
Al inicio de las tareas de rescate, el Centro para la Gestión de Desastres de Samoa Occidental, Estado independiente con unos 200.000 habitantes, estimó en un centenar la cifra de víctimas mortales causadas por el seísmo y el posterior tsunami, que golpeó con mayor fuerza la isla de Upolu, en la que está ubicada la capital, Apia.
Organizaciones no gubernamentales como Oxfam y Cáritas ya se han movilizado para canalizar a la zona ayuda humanitaria.