Oviedo, L. PALACIOS
Un vecino de la localidad de Villar de Onís, en el concejo de Onís, se enfrenta a una pena de ocho meses de cárcel por prender fuego a una zona de matorrales sin permiso.
El fiscal considera que F. M. R. F. cometió un delito de incendio forestal por imprudencia grave. Los hechos se remontan a febrero de 2008, en el paraje conocido como Pandavín, en las cercanías del Pico Mallescas de Onís. Según recoge el escrito de calificación del ministerio público, el acusado prendió fuego a una zona de matorral con la intención de «limpiar el monte» y «crear pastos», sin tener para ello la preceptiva autorización administrativa y con un índice de riesgo de incendios en nivel 4, lo que supone que están prohibidas todas las quemas. Además, prosigue el fiscal, el acusado no adoptó las más elementales precauciones para evitar la propagación del fuego.
Como consecuencia, las llamas se extendieron por un monte de utilidad pública, y afectó solamente a 0,05 hectáreas no arboladas gracias a la rápida intervención de los Bomberos de Asturias, alertados por los Guardas de Medio Rural. Para extinguir las llamas en esta zona de monte fue necesaria la intervención del helicóptero de los Bomberos con sede en La Morgal, que realizó varias descargas de agua. El coste de la intervención ascendió a 1.428 euros.
Por todo ello, la acusación pública solicita para el vecino de Villar de Onís una pena de ocho meses de prisión y ocho meses de multa, a razón de doce euros al día. Del mismo modo, también reclama que indemnice a Bomberos de Asturias con 1.428 euros. El juicio tendrá lugar hoy en el Juzgado de lo penal número 3 de Oviedo.