Oviedo, L. Á. VEGA
Entregar a la Policía una cantidad de dinero abandonada por su propietario tiene su mérito. Hacerlo en tiempos de crisis, aún más. Eso es lo que hizo una mujer el pasado lunes, a las cuatro y media de la tarde, cuando se encontró en el tren que hacía el trayecto entre Pola de Lena y Gijón un maletín en cuyo interior había 2.100 euros y un ordenador portátil. Sin caer en la tentación, la mujer se dirigió al primer guarda de seguridad que encontró en el interior del tren y le entregó el maletín.
Ahora quedaba localizar al propietario, puesto que no se había denunciado ninguna pérdida. El caso pasó a manos de la Brigada Móvil o Policía del Transporte, una sección del Cuerpo Nacional de Policía encargada de velar por la seguridad en el ferrocarril. Los agentes analizaron la documentación que había en el interior del maletín y encontraron el nombre de una mujer, a la que localizaron telefónicamente. Se trata de la mujer del propietario, un hostelero que se había olvidado del maletín en tren, y eso que dentro llevaba la recaudación obtenida por su establecimiento en las últimas tres semanas. Los agentes procedieron a devolver el maletín con el dinero y el ordenador a su legítimo propietario, que a buen seguro no dejó de agradecer el gesto de su buena samaritana.