Oviedo, Luján PALACIOS
El hombre acusado de retener encerrada bajo llave a una trabajadora social en el Centro de Salud de Cerredo, en Degaña, ha sido encarcelado en la prisión de Villabona después de que el juez decretara ayer prisión provisional para él por ausentarse conscientemente del juicio que debía celebrarse en la Audiencia de Oviedo, y que ha sido aplazado.
Según fuentes cercanas al caso, el acusado se negó a comparecer en la sesión. Incluso llamó a la sala para solicitar una ambulancia que le trasladara a la capital del Principado, toda vez que sufre de cojera. Pero su petición no fue estimada y el juez ha decretado su ingreso en prisión para garantizar que acuda a la próxima sesión. El juicio será señalado de nuevo en los próximos días.
La fiscalía pedía para él tres años y dos meses de prisión por detención ilegal de una trabajadora social que supuestamente se negó a concederle el servicio de ayuda a domicilio que el acusado solicitaba. La defensa, que ejerce el letrado avilesino Celestino García Carreño, considera que su cliente no cometió delito alguno.
Los hechos se remontan al 25 de febrero del año pasado. Fue entonces cuando el ahora imputado, cuya identidad responde a las iniciales M. A. G., entró en el centro de salud de Cerredo-Degaña exigiendo a una trabajadora social, B. G. C., que le restaurase el servicio de ayuda a domicilio, según la versión del ministerio público. Ante la negativa de la asistenta, el degañés comenzó a insultarla y le espetó, siempre según la fiscalía: «Voy a coger la escopeta y os voy a matar».
En el transcurso de la discusión, el ahora imputado cerró la puerta de la oficina con llave y se la guardó en el bolsillo mientras amenazaba a la trabajadora social con que no la dejaría salir del edificio hasta que no le aprobase la renovación del servicio, prosigue el escrito de acusación de la fiscalía.
La mujer estuvo retenida durante media hora, hasta que se presentaron en la oficina agentes de la Guardia Civil, concluye la acusación pública. La fiscalía considera que el degañés cometió un delito de detención ilegal y pide que se le condene a tres años y dos meses de prisión.
El abogado de B. G. C., García Carreño, defiende que «no es delito, sino falta en todo caso, porque en el atestado consta que la mujer estuvo retenida diez minutos únicamente, no treinta como dice el escrito fiscal». A ello se suma también que «la asistenta en ningún momento tuvo miedo de mi cliente porque lo conoce de otras ocasiones y sabe cómo es», añadió García Carreño.
El imputado, M. A. G., reside en la actualidad en un geriátrico en la localidad de Villablino, en la provincia de León, según señalaron fuentes próximas al caso.