La Coruña, Agencias
El ministerio público exigió ayer la «máxima severidad» del Código Penal para Andrés Mayo Fernández, conocido como el «violador del chándal», como presunto autor de cuatro violaciones sexuales consumadas y otras cuatro en grado de tentativa cometidas en La Coruña entre los años 2006 y 2007, durante la lectura de las conclusiones en el juicio que por estos hechos se celebró en la Audiencia Provincial. El procesado defendió de nuevo su «inocencia», en la última sesión del juicio, y pidió a la Justicia que «no mire para otro lado» por sus antecedentes «asquerosos».
Mayo había cumplido 12 años de prisión por delitos en Asturias y León, pese a que había sido condenado a 100 años. Para evitar esto, el ministerio público pidió al tribunal que se recoja en la sentencia que los beneficios penitenciarios de los que pudiera disfrutar el acusado en caso de ser condenado «se refieran a la totalidad de la pena y no al límite máximo de cumplimiento de la misma».