Oviedo, L. Á VEGA
Dionisio Calderón Seco, un trabajador de una empresa maderera de 44 años de edad, vecino de la localidad santanderina de Torrelavega, falleció en la tarde de ayer al precipitarse con la carroceta que conducía por un acantilado de cuarenta metros, situado en la playa de Mendía, entre el arenal de La Franca y la localidad de Pimiango, en el concejo de Ribadedeva. El cuerpo del fallecido quedó atrapado bajo el vehículo, por lo que fue necesaria la intervención de un equipo de Bomberos para su excarcelación. Cuando se produjo el siniestro mortal, el fallecido estaba transportando madera en el vehículo, de tres ruedas.
El rescate del infortunado trabajador fue bastante dificultoso, debido a que la zona del accidente era de muy difícil acceso. La caída de la noche hizo imposible que se desplazase a la zona un helicóptero de rescate de Bomberos de Asturias, aunque sí se desplazó por carretera el equipo de rescate.
La hora exacta del accidente no está clara. Los compañeros de trabajo del accidentado no se percataron de lo que había ocurrido hasta poco antes de las seis de la tarde, al comprobar que el vehículo que conducía Calderón se había precipitado por el acantilado. Fue en ese momento cuando pidieron ayuda a la Guardia Civil y ésta reclamó la presencia de los equipos de emergencia. Aparte del equipo de rescate, a la zona se desplazó una ambulancia con un médico, así como un equipo de Bomberos de Asturias con base en Llanes, acompañados del jefe de zona.
En torno a las nueve y media de la noche, después de varias horas de rescate, el cadáver del trabajador fue trasladado por los Bomberos desde el acantilado hasta la localidad de Pimiango, donde esperaba la autoridad judicial y los operarios de pompas fúnebres, que trasladaron el cuerpo al tanatorio de Llanes.
Esta mañana se practicará la autopsia al cadáver de Dionisio Calderón Seco, con el fin de conocer las causas exactas del fallecimiento. Posteriormente el cadáver será trasladado a Torrelavega.