Oviedo, E. P.
La fiscalía se ratificó ayer en su petición de dos años de cárcel y una multa de 10.800 euros para un vecino de Llanes acusado de un delito contra el patrimonio histórico, al haber talado unos 30 árboles protegidos, en el palacio de Partarrío. El ministerio público también solicita el pago de 39.000 euros para reparar los daños causados con la tala.
La defensa, por su parte, solicitó la libre absolución para el acusado al sostener que no tenía conocimiento de la necesidad de solicitar una licencia, puesto que no eran los árboles los que estaban protegidos, sino el conjunto del palacio en el que se integraban.
El acusado declaró que había consultado al aparejador del Ayuntamiento de Llanes, al maderero y al abogado de su empresa. Éstos, por su parte, manifestaron desconocer la obligatoriedad de pedir autorización. El juicio se celebró en el Juzgado de lo penal número 4 de Oviedo.