Oviedo, M. PÉREZ
«Ninguna persona se merece morir, y menos una chica que estaba en la flor de la vida». Estas palabras las escribió Cristian M. P., uno de los acusados por el asesinato de la joven de Vallobín María Luisa Blanco Blanco, en el blog de internet «Justicia para Nagore», la joven enfermera natural de Irún, Nagore Laffage, asesinada en Pamplona en los sanfermines de 2008, y cuyo juicio se está celebrando esta semana. Con Nagore, Cristian M. exhibió una compasión que luego, según todos los indicios, le faltó con María Luisa Blanco.
Cristian M. P. escribió estas palabras el 7 de diciembre de 2008 en esta página de internet creada por amigos y familiares de la joven, donde los usuarios de la red enviaron mensajes de condolencia y pésame a sus allegados.
Cristian M. P., de 21 años, que permanece en la cárcel de Villabona acusado de participar en el asesinato de María Luisa Blanco, también se solidarizó con la familia: «Pues desde aquí, dar mis condolencias y mis ánimos a la familia de Nagore, que este acto no quede impune», escribió.
A continuación, se refirió al asesino confeso de la joven Nagore, José Diego Yllanes: «Y que ojalá se castigue al asesino con no salir jamás de la cárcel». Luego añadiría que «ninguna persona se merece morir y menos una chica que estaba en la flor de la vida y que tenía toda la vida por delante».
Cristian M. P. se despide reiterando la misma idea. «Lo que he dicho. Desde aquí, mis más sinceros ánimos a la familia; ya veréis cómo el culpable paga el daño que ha hecho. Desde aquí, ánimo, besos a toda la familia y mis más sinceras condolencias», escribe.
Poco más de medio año después de que Cristian M. P. escribiese estas palabras, en el número 19 de la calle Mariscal Solís del barrio de Vallobín moría asesinada María Luisa Blanco, de 36 años. A Nagore Laffage su asesino le cortó un dedo, aunque la fiscalía cree que su intención era descuartizarla para deshacerse del cuerpo, que acabó enterrando en un monte.
A María Luisa Blanco la descuartizaron y guardaron sus miembros en la nevera. Además de Cristian M. P., que vivía con la familia Blanco, también están acusados del asesinato de la joven de Vallobín el hermano de la víctima, Pablo Luis B. -inicialmente se autoinculpó del crimen, aunque luego rectificó-, y la pareja formada por Jesús V. B. y la menor Larissa L., que vivían con su bebé de meses en el mismo inmueble.
Por otro lado, en el juicio que se sigue en Pamplona contra el médico José Diego Yllanes por el asesinato de Nagore, la madre de ésta, Asun Casasola, dio rienda suelta a sus sentimientos y confesó que sólo desea pasar este trago cuanto antes. «Busco justicia, juntar a mi familia y seguir viviendo», indicó, para asegurar que necesita que «esto acabe». Al salir del juicio, la mujer aseguró que no había podido mirar a la cara del presunto asesino de su hija.