Grañón (La Rioja),
Agencias / L. Á. V.
Dos hombres y una mujer de nacionalidad rumana, entre 19 y 23 años y residentes en la provincia de Zamora, fallecieron ayer como consecuencia del choque con un camión de gran tonelaje de la empresa asturiana Vitransa. El siniestro se produjo en la carretera nacional entre Logroño y Vigo (N-120), a la altura de la localidad riojana de Grañón. Las tres personas fallecidas viajaban en un turismo que circulaba en sentido a Logroño y que habría realizado una maniobra antirreglamentaria, lo que precipitó el siniestro, en el que se vio implicado además un segundo camión.
El accidente ocurrió a las tres de la tarde en la carretera que une Logroño y Vigo (N-120), a un kilómetro aproximadamente del casco urbano del municipio riojano de Grañón y antes de llegar al término municipal de Redecilla del Camino (Burgos), cuando el turismo ocupado por los jóvenes impactó frontalmente con un camión de gran tonelaje, matriculado en Gijón, que circulaba en sentido hacia Burgos.
Tras este primer impacto, otro camión, matriculado en Portugal, también impactó lateralmente con el turismo, según manifestaron fuentes de la Guardia Civil de Tráfico. Como consecuencia de este doble impacto, fallecieron en el mismo lugar del suceso el conductor del turismo, cuya identidad se corresponde con las iniciales D. I., de 20 años, y sus acompañantes, una joven, V. G., de 19, y un varón, Ionut I., de 23, todos ellos residentes en un municipio de la comarca de Benavente, en la provincia de Zamora.
Los conductores de los dos camiones, el del vehículo gijonés, cuya identidad se corresponde con las iniciales J. A., de 41 años, y el ciudadano portugués J. V., de 53, resultaron ilesos, aunque quedaron conmocionados por este accidente de consecuencias brutales.
Tras la colisión la carretera nacional quedó cortada al tráfico en ambos sentidos durante unas dos horas y los servicios de emergencias tuvieron que sacar los cuerpos de los fallecidos del turismo, que prácticamente quedó destruido en su parte delantera y parte de la trasera. El coche quedó casi partido en dos a consecuencia de la brutalidad de los impactos sufridos.
El accidente provocó importantes retenciones de vehículos, tanto en sentido a Santo Domingo de la Calzada como a Burgos. Hasta el lugar del siniestro se trasladaron numerosos efectivos de la Guardia Civil, que regularon el tráfico, de forma que los vehículos de uno y otro sentidos pudieran circular de forma alternativa, hasta que se restableció la normalidad en la circulación. Sobre las cuatro y media de la tarde, un vehículo de la funeraria trasladó los cadáveres al Instituto de Medicina Legal de La Rioja, en Logroño.