La Massana (Andorra)
El hundimiento de un viaducto en construcción en La Massana (Andorra) causó ayer la muerte de al menos tres trabajadores. Al cierre de esta edición permanecía desaparecido un empleado y los Bomberos trataban de recuperar a otro trabajador, atrapado bajo los escombros de la estructura. También resultaron heridos otros seis trabajadores al venirse abajo el túnel Dos Valires. Los tres fallecidos son de nacionalidad portuguesa.
Cinco de los operarios heridos fueron ingresados en el Hospital Nuestra Señora de Meritxell de Andorra y un sexto en el Hospital del Vall d'Hebrón de Barcelona, donde estaba previsto que se le practicase cirugía maxilofacial.
Uno de los heridos presentaba un traumatismo craneoencefálico, por lo que su estado es grave. Los esfuerzos a última hora del día se centraban en rescatar a uno de los trabajadores atrapado entre los hierros de la estructura.
El accidente se produjo a las doce menos cuarto del mediodía, cuando se estaba hormigonando la estructura del viaducto exterior que une la boca oeste del túnel, en La Massana, con la carretera general, y aquélla cayó varios metros y dejó atrapados a algunos de los operarios.
Un equipo de unas veinte personas trabajó por turnos en el rescate, dificultado por la lluvia, el difícil acceso y la inseguridad de la zona del derrumbe. Mientras se realizaban las labores de rescate, fue necesario reforzar la estructura para evitar que cediese de nuevo.
También se habilitaron cañones de calor para evitar que las personas que estaban atrapadas sufriesen hipotermia a consecuencia de las bajas temperaturas que registraba Andorra.
La estructura que cedió es de unos 100 metros cuadrados. Los trabajadores cayeron desde unos 20 metros de altura. En el momento de los hechos había 35 personas trabajando en la plataforma.
Tanto el ministro español de Fomento, José Blanco, como el conseller catalán de Política Territorial, Joaquim Nadal, se pusieron en contacto con las autoridades andorranas para brindar toda su ayuda. A la zona del accidente se desplazaron el jefe del Gobierno andorrano, Jaume Bartumeu, y el ministro de Interior, Víctor Naudi, que coordinaron los esfuerzos de rescate.
Las obras de este túnel se iniciaron en diciembre de 2004 y se preveía que finalizaran en 2011, con un presupuesto de unos 158 millones de euros.
El túnel es una de las obras más destacadas que se realizaban actualmente en el Principado de Andorra, ya que debía conectar las poblaciones de Canillo y Encamp con La Massana y Ordino sin necesidad de pasar por el centro del país.