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Un viaje demasiado largo
Azaroso viaje Asturias-Galicia
 

Detenido en Jarrio un chófer de autobús que quintuplicó la tasa de alcoholemia

l El autocar transportaba a varios viajeros de La Coruña cuyo vuelo fue desviado a Asturias por el temporal
l Una de las viajeras alertó por el móvil al servicio de emergencias de que el vehículo iba dando bandazos

 
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La terminal de Santiago del Monte.
La terminal de Santiago del Monte.  

La Coruña / Coaña,

M. PARDO / A. M. SERRANO

La Guardia Civil de Luarca detuvo ayer de madrugada en Jarrio (Coaña) a un conductor de autobús bebido que transportaba a pasajeros de un avión de la compañía Spanair con destino al aeropuerto de Alvedro, en La Coruña. El vuelo tuvo que ser desviado a Asturias por el temporal de viento, que impidió al piloto tomar tierra.

La odisea de los ocupantes de la aeronave comenzó a las nueve de la noche, cuando después de intentar aterrizar en Alvedro, la tripulación del avión les comunicó que tratarían de tomar tierra en el aeropuerto de Asturias. Según una de las pasajeras afectadas, Sara Laxe, la situación al llegar al Principado era «desoladora». Según denuncia, tras aterrizar ni siquiera les dijeron si les iban a buscar un lugar donde alojarse o si tendrían que subirse a otro avión para regresar a Barcelona, de donde procedían.

Fue su madre quien le confirmó que llegaría a casa en autobús, una opción que le extrañó por el estado de las carreteras por el fuerte viento. El restaurante del aeropuerto estaba cerrado y no había máquinas expendedoras, así que tuvieron que conformarse con los escasos víveres que encontraron en el pequeño bar del aeródromo, según cuentan los afectados, que también se quejan de que tuvieron que hacer cola bajo la lluvia mientras una azafata los iba nombrando antes de poder subirse a los autobuses que partieron con dirección a Alvedro.

Desde el comienzo del trayecto, los pasajeros notaron que el conductor circulaba de manera extraña, dando bandazos y frenando de forma brusca para no subirse a una rotonda. Una mujer que estaba sentada en los asientos más próximos al chófer decidió llamar por teléfono al 112 para avisar de que estaban en peligro. Desde allí la pusieron en contacto con la Guardia Civil de Tráfico, que envió dos patrullas que siguieron a los autobuses durante un pequeño trayecto. Al comprobar que uno de los vehículos circulaba de forma extraña les dieron el alto a ambos.

Uno de los empleados de la empresa avilesina de transportes Roces dio negativo en la prueba de alcoholemia, pero el otro, donde viajaba la mujer que llamó a los agentes, dio una tasa de 0,92 miligramos de alcohol en la primera medición y 0,97 en la segunda, unos resultados cinco veces por encima de lo permitido. El conductor, J. R. L. E., que tiene 51 años, fue detenido y pasó a disposición del Juzgado de guardia de Luarca. A pesar de que el conductor que no dio positivo llamó a su jefe para que enviase otro vehículo, los pasajeros tuvieron que esperar cuatro horas hasta que el reemplazo llegó.

Sara Laxe pretendía llegar desde Barcelona al aeropuerto de Alvedro el viernes a las nueve de la noche junto a su novio para celebrar su cumpleaños con su familia. «Al principio entiendes que se trata de algo inevitable, porque es debido a las condiciones meteorológicas, pero después me sentí totalmente desamparada. Ese conductor nos podría haber llevado a la muerte», aseguraba ayer asustada.

La gasolinera donde los agentes les dieron el alto estaba cerrada, por lo que ni siquiera pudieron utilizar sus aseos y los pasajeros se vieron obligados a hacer sus necesidades en la carretera. Tampoco tuvieron acceso a comida o bebida y la Guardia Civil llamó a un taxi para que trasladase a una mujer embarazada que no se encontraba bien. Los viajeros estuvieron parados desde las doce de la noche hasta las cuatro de la madrugada y llegaron al aeropuerto de Alvedro a las seis.

Un trayecto accidentado

El vuelo de Spanair procedente de Barcelona y con destino al aeropuerto de Alvedro, en La Coruña, tuvo que ser desviado a Asturias por el temporal de viento existente en la comunidad gallega.

Alternativas

Los viajeros tuvieron que esperar bastante tiempo hasta que supieron si regresaban a Barcelona o eran trasladados a Galicia por carretera. Finalmente, esa fue la opción elegida, y se fletaron para ello dos autobuses de la compañía Roces, en Avilés. Los servicios del aeropuerto de Santiago del Monte ya estaban cerrados.

Detenidos

Los pasajeros detectaron que algo raro ocurría con el chófer de uno de los autobuses, que circulaba dando bandazos. Una mujer llamó por el móvil al 112 para alertar de que se encontraban el peligro y una patrulla de la Guardia Civil dio el alto a los dos autocares en Jarrio.

Bebido

El chófer de uno de los vehículos dio una tasa de alcoholemia cinco veces por encima de lo permitido por la ley. El autobús fue retenido durante cuatro horas en una gasolinera a la espera de que llegara un sustituto. Los viajeros llegaron a La Coruña a las seis de la mañana.

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