Oviedo, Luján PALACIOS
El fiscal pide dos años de prisión para un vecino de Mieres por un delito de atentado, tras agredir a un agente de la Guardia Civil en la localidad de Nuevo Santullano.
Los hechos tuvieron lugar en diciembre del año 2007 cuando el acusado, A. N. C., se acercó a dos agentes de la Benemérita que patrullaban en la zona. Según el relato de la fiscalía, el hombre se dirigió de manera especial a uno de los guardias, que había intervenido meses antes en unos hechos protagonizados por el acusado y por los que fue condenado como autor de una falta contra el orden público. A. N. C. habría proferido «todo tipo de frases amenazantes e insultantes», tales como «a ti tenía ganas de verte yo, me vas a pagar todo el dinero que me metiste», «te voy a pegar una hostia que te voy a quitar la gorra» o «contigo voy a acabar yo». Finalmente, le propinó un puñetazo que le alcanzó en el rostro y le causó una contusión mandibular que requirió dos días de curación.
La acusación pública considera que estos hechos constituyen un delito de atentado, por el que pide dos años de prisión y una indemnización de 60 euros al agente agredido.
Por otra parte, el ministerio fiscal también solicita un año y siete meses de cárcel para otro hombre, vecino de Oviedo, por agredir a dos agentes de la Policía Nacional en el exterior de una discoteca de la capital asturiana.
Según recoge el escrito de calificación provisional de la fiscalía, los agentes acudieron al local tras ser alertados de que se estaba produciendo un altercado en la calle protagonizado por B. F. F.
Los agentes trataron de identificar al acusado en el exterior del local, ante lo que éste adoptó una actitud de «gran agresividad» hacia los policías, y les comenzó a insultar con expresiones como «hijos de puta», al tiempo que hacía amago de introducir una mano en uno de sus bolsillos en ademán de extraer algo de él.
Los agentes tuvieron que inmovilizarlo contra una pared, momento en que el acusado comenzó a lanzar amenazas de muerte, patadas, y puñetazos hacia los agentes «en actitud de gran violencia física», según el relato del fiscal.
Por este motivo, los agentes tuvieron que emplear, junto con otras dotaciones del cuerpo que les auxiliaron, la «fuerza mínima precisa» para reducirle. En ese instante, al acusado se le cayó del bolsillo una navaja que fue intervenida por la Policía.
Dos de los policías resultaron heridos en la trifulca, con un esguince en un dedo de la mano y una herida incisa, por un corte, también en la mano, respectivamente. El fiscal considera al acusado por ello responsable de dos delitos de lesiones y uno de atentado.
Por el delito de atentado, la acusación pública pide un año de prisión, y por los dos de lesiones, una multa total de siete meses con una cuota de ocho euros diarios. La vista se celebrará en el Juzgado de lo penal de Oviedo el próximo martes por la mañana.