Mónaco, Efe
La huida de Toni Musulin, durante unas semanas erigido como el atracador perfecto, terminó ayer en Mónaco. El conductor de un furgón de seguridad que a comienzos de este mes desapareció con 11,6 millones de euros se entregó a la Policía del Principado monegasco. Eso sí, El Dioni francés no ha entregado los 2,2 millones de euros que todavía siguen desaparecidos.
Tras llegar a Mónaco en una moto de alquiler, Musulin declaró a los agentes que era buscado por los servicios de la Policía y que iba a rendirse, según anunció el director de Seguridad de Mónaco, André Mulhberger, precisando que el hombre llevaba una barba de 10 días y visiblemente cansado. Los agentes no han podido precisar por qué se entregó en Mónaco.