Un jurado ha considerado culpables de homicidio a dos adolescentes inglesas por provocar el suicidio de una joven de 19 años.
Rosimeiri Boxall se arrojó por la ventana del tercer piso en Londres y se estampó contra la acera incitada por Kemi Ajose y Hatice Can: dos chicas de 17 y 13 años. Antes de decirle a la joven que saltara, le dieron una paliza. El incidente lo grabó la cámara de un vecino y se reprodujo ante el tribunal. Las dos procesadas aporrean a la víctima, le tiran de los pelos y le rocían la cara con un tarro de laca. Luego, la más joven recoge su móvil del suelo y se lo arroja a la cara diciendo: «¡Te está bien empleado, zorra!».