Oviedo, Luján PALACIOS
El joven ovetense que circuló durante 40 minutos en sentido contrario por la capital asturiana y sus alrededores en julio de 2007 reconoció ayer los hechos y aceptó una condena de seis meses de prisión y un año de retirada del carné de conducir. El juicio del joven «kamikaze», previsto ayer en el Juzgado de lo Penal de Oviedo, no llegó a celebrarse tras alcanzar la conformidad con la acusación pública. Al acusado no le constan antecedentes penales, por lo que previsiblemente no ingresará en prisión.
El joven se enfrentaba al doble de condena, es decir, un total de un año de cárcel, por un delito contra la seguridad del tráfico, después de protagonizar una espectacular huida por las calles de Oviedo, por las que circuló en sentido contrario durante unos 40 minutos. Los hechos tuvieron lugar el 25 de julio de 2007, cuando una dotación de la Guardia Civil dio el alto a M. R. G., de entonces 21 años, en la autopista A-66, con el fin de proceder a sancionarlo por una infracción antirreglamentaria. Según el fiscal, el acusado llegó a pararse, pero aprovechando que uno de los agentes se había introducido en el vehículo oficial, emprendió una huida en dirección a Oviedo por la autopista.
La Benemérita salió tras él empleando las señales acústicas y ópticas. Pero el acusado no se detuvo, sino que aceleró a fondo. Al llegar a la plaza de Castilla rebasó dos semáforos en rojo, obligando a otro vehículo que circulaba con preferencia a frenar bruscamente para evitar una colisión. El joven continuó su loca huida por las calles González Besada y Muñoz Degraín, donde se saltó otros semáforos en rojo. Al llegar a la calle San Lázaro se introdujo en sentido contrario, y así circuló a gran velocidad hasta Tudela Veguín y Frieres.
Luego regresó a Oviedo por la AS-242 circulando por el carril contrario. Posteriormente entró en una calle de dirección prohibida y, para evitar el impacto con un camión de la basura, chocó contra una farola, donde quedó detenido el coche. Salió huyendo a pie.