Oviedo / Lugo,
L. Á. VEGA / Agencias
La Policía detuvo ayer en el casco viejo de Lugo al histórico narcotraficante arosano Roberto Leiro Santos, de 46 años, incurso en el macroproceso iniciado en la Audiencia Provincial de Oviedo tras descubrirse una red de traficantes integrada por trabajadores del funicular de Bulnes. Todos los implicados, salvo Leiro, están siendo juzgados en la actualidad en la Sección Tercera. De hecho, el juicio finalizará presumiblemente el miércoles. A Leiro se le acusa de facilitar un kilo de droga a J. C. Q. H., a través del propietario del pub gijonés Añoranzas. Cuando fue detenido ayer en Lugo no opuso resistencia alguna a los agentes.
Pero a Leiro le buscan por otros asuntos más serios. Concretamente se cree que está relacionado con la red que introdujo más de siete toneladas de coca en España abordo del pesquero «South Sea», capturado en aguas del Atlántico en octubre de 2003. Los implicados en esta trama, que fueron condenados por la Audiencia Nacional la semana pasada, le señalaron a él como uno de los presuntos cerebros del negocio.
Leiro ha demostrado una prodigiosa habilidad para librarse de las rejas. No estuvo en el juicio del «South Sea». La Audiencia condenó a 19 de los 23 implicados a penas entre 7 y 17 años. Entre ellos se encontraba el histórico ex contrabandista y empresario Marcial Dorado Baúlde. Leiro no corrió su misma suerte porque quedó en libertad tras cumplir al menos un año en prisión. Luego salió en libertad provisional. Pero es que con posterioridad fue detenido dos veces. Una por el alijo que supuestamente introdujo en Asturias. La segunda fue por blanqueo de dinero procedente del tráfico de drogas. Se descubrieron propiedades de Leiro por importe de 900.000 euros. Tras estas dos detenciones salió otras tantas veces en libertad provisional, la última vez tras permanecer arrestado tan sólo unas horas.
Los especialistas en el narcotráfico tienen sospechas de que Leiro Santos también estuvo involucrado en el alijo de 4.000 kilos de cocaína del «Isabelita», que arribó a Galicia en 2003. Pero Leiro también estuvo detrás de la entrada de un alijo de 35 toneladas de hachís interceptado en 1996 en un barco atracado en el puerto de Marín, que le valió ser detenido y condenado, junto a su hermanastro Jacinto Santos. Este narco ha demostrado saber moverse a lo grande.