El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de dos años de cárcel impuesta a un hombre que obligaba a su mujer a hacer felaciones a su perro. La sentencia desestima el recurso interpuesto por el condenado contra la resolución dictada en julio de 2009 por la Audiencia Provincial de Barcelona. Los hechos se remontan a 2007 cuando el acusado acudió al domicilio de su esposa y tras mantener relaciones sexuales con ella le pidió que efectuara a su perro varias felaciones, a lo que ella accedió, sin que conste que manifestara su voluntad en contra de llevar a cabo los referidos actos. Posteriormente, el procesado insistió en que volviera a hacerlo, momento en el que ella se negó, aunque finalmente accedió después de que su marido amenazara con matarla. El Supremo argumenta que «la incardinación como delito contra la integridad moral de esos actos con un animal son de tal humillación para una mujer al haberlos practicado forzadamente que nos relevan de mayores comentarios jurídicos».