Un electricista ha sido detenido como presunto responsable de la desaparición del Códice Calixtino que durante 800 años custodió la catedral de Santiago, según informaron anoche fuentes próximas a la investigación.
Las fuentes indicaron que el arrestado, ex empleado del templo compostelano despedido cuando el poder eclesiástico se vio forzado a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, es considerado desde hace meses autor material del robo de esta guía de peregrinos de incalculable valor.
Las pesquisas se centraron desde el principio en el estrecho círculo de aquellos que tenían acceso a esta pieza. Una docena de agentes se han dedicado en exclusiva a este caso, que acumula larguísimos interrogatorios (a más de setenta personas), cientos de horas de grabaciones y registros.
La Brigada Central de Patrimonio ha desarrollado su trabajo dentro del más absoluto hermetismo, merced al secreto de sumario.
El director del Museo de la Catedral, Ramón Yzquierdo, dijo que «siempre» ha visto «más factible» que el Códice Calixtino haya desaparecido por la acción de alguna persona del entorno próximo al propio templo compostelano. Esta versión es la que, según este historiador, «parece que ahora toma más cuerpo», justo cuando mañana se cumple un año de la desaparición del manuscrito, así lo afirmó poco antes de hacerse pública la detención. Por último, el deán, José María Díaz, responsable del Archivo catedralicio en el momento de la desaparición del documento, eludió pronunciarse al respecto debido a que tiene «órdenes superiores» que se lo impiden.