02 de septiembre de 2016
02.09.2016

Retiran a la madre de Diana Quer la custodia de su hija menor, medida que según el padre llega tarde

Una treintena de voluntarios, Guardia Civil y Protección Civil peinaron 30 kilómetros de monte en A Curota, sin rastro de la joven

02.09.2016 | 10:39
Participantes en la búsqueda de la desaparecida en A Pobra do Caramiñal.

El caso de la joven Diana Quer da un giro inesperado. Tras doce días desaparecida en A Pobra do Caramiñal (La Coruña) y con el pueblo ya volcado en la búsqueda de la veraneante madrileña, ayer trascendió que un juez le retiraba la custodia de su hermana menor, Valeria, a la madre de ambas, Diana López-Pinel, quien denunció la desaparición de su hija el pasado 22 de agosto. Las dos hermanas vivían con la madre desde que se separó de su marido, Juan Carlos Quer, hace años. Fue el progenitor quien confirmó la noticia a los medios de comunicación. "Llega muy tarde", declaró.

Entre tanto, se continúa sin rastro de la desaparecida. Así finalizó la primera batida en busca de la joven. Unos veinticinco voluntarios se sumaron a los rastreos que desde hace días lleva a cabo la Guardia Civil en distintos enclaves del municipio de A Pobra. También lo hicieron quince efectivos de Protección Civil de Porto do Son, As Pontes, Val do Dubra, Valga y A Pobra, que completaron los diez equipos que, siempre con un agente al frente, salieron en busca de indicios o pruebas que ayudasen a esclarecer el paradero de Diana. A las 9 de la mañana estaban convocados los voluntarios en el polígono de A Tomada, si bien no fue hasta cerca de las 10.45 cuando comenzaron las labores de rastreo, que abarcaron unos 30 kilómetros de monte. Problemas de organización y la imposibilidad de trasladar a todos los efectivos a la cima de A Curota en un único viaje motivaron un notable retraso en la batida, que se prolongó durante unas tres horas.

El punto de partida fue el curro das Canizadas. Haciendo una línea a lo largo de la carretera, voluntarios y agentes fueron abriéndose hacia ambos flancos para abarcar la máxima superficie posible, con la mirada fija en el suelo por si pudiera aparecer cualquier objeto relacionado con Diana, sorteando rocas e inspeccionando entre los matorrales ayudándose de palos y bastones. Lo limpio que está el monte facilitó en buena medida las tareas, ya que en muchos puntos la escasa vegetación permitía apreciar a simple vista que no había nada sospechoso. Sobre las 14 horas los equipos ya estaban de regreso en la base de Protección Civil, sin que hallasen ningún rastro de Diana Quer en A Curota, el mismo monte en el que la joven y su madre participaron hace unas semanas como voluntarias en el rescate de animales heridos en los incendios forestales que arrasaron parte de esta montaña.

Por la tarde continuó la búsqueda, pero ya sólo con efectivos de la Guardia Civil y del Seprona y en puntos más concretos y ya perimetrados. Esta mañana de nuevo están convocados voluntarios para colaborar en los rastreos. La estudiante de Criminología Rebeca Sánchez, de Boiro, fue una de las personas que participaron en la batida de ayer. "Este caso me interesa mucho" al guardar relación con su carrera y, además, "quiero aportar mi grano de arena y encontrar algún indicio o prueba de por qué desapareció". Ella no cree que ésta sea "una marcha voluntaria", sino que "le pasó algo". Otros compañeros apuntaron que A Curota, "aunque es un lugar turístico, también tiene sus peligros".

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