15 de junio de 2018
15.06.2018

Pillan tomando sidra al expatrocinador del Oviedo en busca por estafar a una anciana

La Guardia Civil encontró en Viella a Víctor Rodríguez Mallada, que no se presentó en la cárcel para cumplir una pena de tres años de cárcel

15.06.2018 | 03:57
Víctor Rodríguez Mallada.

Tomándose unas sidras tranquilamente en un establecimiento de Viella, en Siero. Así encontraron los agentes de la Guardia Civil el pasado martes al expatrocinador del Real Oviedo en la época de Alberto González, en busca y captura después de que no se presentase para cumplir una condena de tres años de prisión que le impuso la sección tercera de la Audiencia Provincial por estafar a una mujer de 80 años, a la que dejó sin la herencia. El detenido pasará presumiblemente hoy viernes a disposición del juzgado de Pola de Siero, que ordenará posiblemente su ingreso en la cárcel.

La detención se produjo sobre las diez de la noche, cuando el asesor -que también fue propietario en su día del club de fútbol de Cudillero, que compró por un precio irrisorio y que tuvo gravísimos problemas económicos, hasta el punto de que los jugadores no cobraban y terminó desapareciendo- estaba tomándose tranquilamente unas sidras y cenando cuando fue sorprendido por los agentes.

La Audiencia Provincial había emitido una orden de busca contra él hace unas semanas. El Supremo ratificó en abril la condena de tres años impuesta por la sección tercera de la Audiencia, y había llegado el momento de ejecutar el fallo. A Rodríguez Mallada, le habían dado un plazo para presentarse en prisión, pero no lo hizo.

Liquidación

El asesor fue contratado por la víctima para que le gestionase la liquidación del impuesto de sucesiones. Sin embargo, se quedó con parte del dinero de la mujer -él declaró en el juicio que había ido entregando grandes cantidades a la mujer y que parte de lo que faltaba eran sus honorarios- y no hizo las citadas liquidaciones, por lo que a la mujer, residente en La Manjoya (Oviedo), Hacienda le abrió un expediente por no liquidar el impuesto en tiempo y forma. Tuvo que pagar al Fisco la friolera de 90.000 euros. La Audiencia estableció una indemnización de 143.000 euros para la víctima. No es la primera condena por estafa a la que tiene que enfrentarse este asesor, muy conocido en Oviedo. De hecho, ya fue condenado por falsificación de documentos públicos y estafa en 1996, 2001 y 2004, según la Fiscalía, aunque estos antecedentes no era computables en esta última causa.

El juicio contra este asesor no estuvo exento de ciertos rasgos anecdóticos. El día que iba a iniciarse, el acusado, defendido en aquel momento por Fernando de Barutell, alegó que no podía presentarse al sufrir un fuerte dolor de rodilla que le impedía desplazarse hasta el tribunal. El presidente del mismo, Javier Domínguez Begega, decidió suspender la vista. Sin embargo, los perjudicados se lo encontraron en un conocido restaurante de pescados y mariscos de la calle Marqués de Pidal. Indignados, se lo comunicaron al tribunal, que ordenó su detención e inmediato ingreso en prisión. Allí estuvo varias semanas hasta la celebración del juicio, y allí volverá presumiblemente en próximos días.

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