La Nueva España

Marx y Latre

09.04.2008 | 02:00

Un filósofo materialista del siglo XIX llamado Karl Marx dijo que todos los hechos y personajes de la historia universal parecen ocurrir dos veces: la primera vez como tragedia y la segunda como una farsa. No sé si esa anotación a Hegel es del todo exacta, pero el estreno de «Réplica» viene a confirmar que este fenómeno ocurre igualmente en el mundo de la televisión; todos los fenómenos de la pantalla parecen ocurrir dos veces: la primera con pretensiones de autenticidad, la segunda como una parodia.

La victoria de Miriam Sánchez en «Supervivientes» ocurrió hace pocas semanas como tragedia épica y volvió a ocurrir en «Réplica» el pasado viernes como comedia bufa. El fin de «Aquí hay tomate» fue solemne en su primera venida e irrisorio cuando lo perpetró Carlos Latre. «La noria» se da aires de grandeza los sábados y «Réplica» se los quita los viernes. El problema está cuando Latre y su equipo pretenden parodiar algo que ya es una parodia en su versión original. José Manuel Parada es en sí ya una réplica. Lo mismo pasa con Ana Obregón o con el «causus beyis» (Hugo Chávez dixit) del traje de novia de Belén Esteban. Cuando «Réplica» se ocupa de estos contenidos está caricaturizando lo que ya de por sí son caricaturas, está haciendo una farsa sobre los que ya de por sí son farsantes. Y Marx no dejó dicho nada al respecto en «El 18 brumario de Luis Bonaparte».

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