«La naturaleza mutante del videojuego desconcierta al inversor y a la Administración»

12.04.2008 | 00:00

-¿Un videojuego sobre Pelayo sería la mejor campaña de promoción para Asturias?

-Un juego sobre Pelayo sería la mejor manera de promocionar a ... Pelayo. Un juego sobre Asturias promocionaría Asturias. Asturias tiene el problema de los que van sobrados de elementos para una imagen y que cuando se pretenden aglomerar, uno tiene la sensación de que siempre se deja algo. Asturias sólo requiere comunicación porque se promociona sola con su imponente belleza. Hay paisajes de mi juego que, indudablemente, han nacido de la verde y rugosa montaña asturiana. 

-Tengo una idea genial. ¿A quién se la vendo?

-A ti mismo, si uno cree en ella, lo hace; si no cree, nunca lo hará. Si uno se ha comprado a sí mismo todas sus existencias es cuando puede comenzar a vender. El dinero confía en aquel que ha puesto toda la carne en el asador, pero desconfía del que se guarda monedas debajo del colchón. El cliente natural, hasta la fecha, es el editor nacional o internacional, pero esto tiene pinta de que no va durar mucho tiempo, y que la oferta a través de la red suplirá a este intermediario.

-¿«The lord of creatures» es un parto con epidural o a pelo?

-Todos los partos donde este implicado sacar un videojuego, son a pelo. Esta industria es joven y primitiva en sus «haceres», aunque las herramientas que utilice sean lo último en tecnología. Todos los «haceres» en la creación y fabricación del videojuego son a pelo.

-¿Cuál es el último título que ha jugado hasta el final?

-«Mario Galaxy», de la Wii, imponente, genial e impecable. Y eso que no me gustan los de plataformas.

-¿Qué se siente cuando un título en el que ha trabajado se queda en las estanterías?

-En ese aspecto soy un privilegiado, eso nunca me ha pasado. De todas formas los riesgos de fracaso de un desarrollo no son nada desdeñables.

-Ha dicho usted que los juegos son una perversión...

-Son perversos en el sentido que aparentan ser un inofensivo producto de consumo y son, probablemente, la mayor fuente de ocupación en el terreno del ocio si contamos tiempo e intensidad.

-¿El futuro pasa por la Wii?

-La Wii es el presente, es el cuento, tan amado por el pueblo, de David contra Goliat. La gente no es consciente de la precaria situación de Nintendo antes de la DS y de la Wii. Tampoco es consciente de lo despreciadas que fueron la DS y la Wii en sus presentaciones, como consolas caducas en tecnología de inviable mercado y con competidores muy superiores. Es un espectáculo haber visto eso en la meca del videojuego y, luego, ver la apabullante victoria de ambas consolas.

-¿Qué queda del hombre que creó al mítico Goody?

-Claramente, hay más relación entre tú y yo que entre ese individuo y yo... Quizás el apetito por parir productos nuevos, sin precedentes envueltos de cariño por la criatura.

-¿Sobra tecnología y faltan buenas ideas?

-La forma industrial de producción siempre ha tenido una notable reticencia al acto creativo. En consecuencia, en los productos en los que conviven industria y creatividad, siempre abunda más la basura organizada que las bellezas caóticas del talento. No faltan buenas ideas, simplemente se hacen valer en su escasez, como en todas las disciplinas.

-¿Comandos le hizo rico?

-Estuvo a punto, pero logré escapar a esa maldición. Somos sicarios proselitistas del dinero, y no me parece mal, cada uno con sus vicios, pero el mío nunca fue ése. Prefiero la admiración devota al molde femenino y el interminable vicio de aprender, fuera de eso soy bastante sobrio. Vicios mezclados, vicios jodidos.

-¿El videojuego acabará absorbiendo al cine?

-El mal llamado videojuego asimila y fagocita al cine a tal velocidad, que va a parecer el elefante en la tripa de la boa de «El Principito»; no creo que muera, va a ser mas perverso, va a formar parte del universo en expansión del ocio electrónico, y sin embargo, va mantener sus constantes vitales y su apariencia.

-¿Qué títulos lleva en el móvil? 

-De momento ninguno, no juego en la calle. En la calle hay demasiadas cosas interesantes como para perder el tiempo jugando, y en casa hay plataformas más poderosas que el móvil. Aún así, creo que los juegos en el móvil son un monstruo que todavía no ha mostrado sus garras. Es un mercado con un potencial tremendo.

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