"Los abrazos rotos" de Almodóvar

El ganador de dos Oscars presenta el rodaje de su última película junto a las dos actrices principales

09.05.2008 | 20:56
El director, agasajado por sus actrices.
El director, agasajado por sus actrices.

Tras meses "sin apenas mirar el reloj", Pedro Almodóvar ha presentado hoy el rodaje de "Los abrazos rotos", un "drama con tintes muy negros de thriller que encierra una gran historia romántica a cuatro bandas", que componen Penélope Cruz, Lluís Homar, Blanca Portillo y José Luis Gómez.

A pesar de querer que el público "llegue a ver esta película sin saber apenas nada sobre ella", Pedro Almodóvar ha revelado hoy, ante más de un centenar de periodistas españoles e internacionales, muchos de los detalles de la que será su decimoséptima película, cuyo rodaje iniciará en Lanzarote el próximo 26 de mayo y que será "muy novelesca".

El manchego, que regresa al cine tras la aclamada "Volver", asegura que "Los abrazos rotos" será una de sus películas más difíciles hasta la fecha, por la complejidad en su producción y la exigencia interpretativa a sus actores.

Como ya había adelantado en su blog, "es una historia de amor loco que transcurre en dos épocas, la de mediados de los 90 y la actual" centrada en los personajes.

El de José Luis Gómez, el único de los cuatro protagonistas que no ha trabajado antes con el cineasta, es un adinerado broker "de escasos escrúpulos y un cazador empedernido, cuya pieza más deseada es Penélope".

La madrileña encarna, en su cuarta colaboración con Almodóvar, a "una aspirante a actriz de origen rural", ha apuntado el director, "de diferentes caras y que vive dos vidas", ha completado Penélope, para quien "rodar con Pedro es siempre una prioridad".

El papel de Blanca Portillo será el de "una madre soltera militante de enorme generosidad y una gran culpa", han explicando director y actriz, y es la mano derecha de Lluís Homar, "un guionista que queda invidente en un momento de la película", avanza el manchego acerca de la dificultad añadida que afronta el actor catalán.

"Rodar es para mí una actividad adictiva que no puedo demorar durante más de un año. Es algo que no puedo evitar porque es mi vocación", ha asegurado Almodóvar, quien, para iniciar un rodaje "es imprescindible sentir una excitación previa".

El cineasta ganador de dos premios Óscar salda una cuenta pendiente con esta cinta, cuyo origen procede de una foto casual en playa de El Golfo de Lanzarote hecha en 1999, en la que aparece el abrazo entre una pareja que despertó la imaginación de Almodóvar, quien ha intentado "incluir este abrazo en otras tres películas, aunque en ninguna encajó de forma satisfactoria".

Ahora lo hace en "Los abrazos rotos", una apuesta más compleja que "Volver", ya que cuenta con un guión mucho más largo, con 45 minutos más de metraje que su anterior cinta, y muchos más decorados que en otros de sus trabajos, "construidos ante la imposibilidad de encontrarlos en la realidad", ha explicado.

El principal deseo de Almodóvar para "Los abrazos rotos" es que "el espectador no se aburra, se conmueva con los personajes y que sienta reciprocidad con la historia que se cuenta".

Para ello se sirve de la música de Alberto Iglesias, colaborador desde los últimos doce años, y del mexicano Rodrigo Prieto, quien se encargará de la fotografía de la cinta tras despertar la admiración del director por su trabajo en filmes como "8 millas", "Deseo, peligro" o "Brokeback Mountain" y por "trabajar muy bien con la oscuridad", algo que también va a ser necesario en esta ocasión.

Además de "novelesca" en su argumento, esta historia también tiene algo de literaria en su estilo, ya que "los personajes hablan mucho y hay secuencias de auténticos monólogos" que asume Blanca Portillo en la segunda mitad de filme y que es uno de los momentos más esperados por Pedro Almodóvar en este rodaje.

Los jóvenes Rubén Ochandiano y Tamar Novas cumplen otra promesa del director, la de "mostrar a unos personajes masculinos no tan cabrones como en 'Volver' y que, a diferencia de esa película, sean de carne y hueso en vez de representar a un símbolo".

Novas será el hijo de Portillo mientras que Ochandiano, cuyo papel está parcialmente inspirado en los hijos de Ernest Hemingway y Arthur Miller y "es víctima de la dimensión descomunal de su padre -en la película José Luis Gómez-, lo que significa la ruina en su vida", ha apuntado Almodóvar.

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