El triunfo de lo inclasificable

Los nuevos ritmos del último disco de «CocoRosie» pasaron por el teatro Jovellanos con un espectáculo que mezcló imagen, luz y sonido

31.05.2008 | 00:00
Las hermanas Casady, delante, durante la actuación de «CocoRosie» ayer, en el teatro Jovellanos.
Las hermanas Casady, delante, durante la actuación de «CocoRosie» ayer, en el teatro Jovellanos.

Gijón, Eloy MÉNDEZ

Si algo está claro a la hora de clasificar musicalmente «The Adventures of Ghosthorse and Stillborn», último disco del grupo estadounidense «CocoRosie», es que no hay nada claro. La mezcla de ritmos propios del hip hop con cierto registro operístico son el resultado de la evolución de esta formación creada por las hermanas Casady y que ayer, en el teatro Jovellanos, cosechó la entusiasmada ovación de un público entregado. «CocoRosie», que con el concierto de Gijón da por terminada su gira española, sorprendió a sus incondicionales con un espectáculo en el que la mezcla de voces e instrumentos consigue una armonía casi mística, pero en la que no faltan los ritmos fuertes y el influjo folk propio del indie rock y que hizo popular al grupo tras su debut hace cinco años.


En la actuación de ayer, las hermanas Casady saltaron al escenario con un atuendo fiel a su estilo dream pop y acompañadas por dos colaboradores que fueron los encargados de hacer sonar la base de sus temas. Sobre las tablas del coliseo gijonés estaban colocados un piano, un órgano, un arpa y una mesa en la que había varios artilugios similares a juguetes y que fueron empleados durante al concierto para emitir distintos sonidos, todos ellos de una gran originalidad. Las Casady, ambas vocalistas, volvieron a combinar a la perfección la voz más desgarrada de Sierra y la más melódica de Bianca. Y también volvieron a hacer gala de un profundo sentido del espectáculo al no fallar tampoco en la interpretación corporal, con bailes propios de las más diversas tendencias musicales.


Al fondo del escenario, sobre una enorme pantalla, aparecían proyectadas imágenes que, aparentemente, no tenían relación ni con la letra de las canciones ni entre ellas. Desde unos niños que daban de comer a un elefante hasta un viejo tren a su paso por un pueblo del oeste americano, los planos pretendían tener sentido en su conjunto porque, en realidad, carecían de él por separado.


Uno de los momentos cumbre del concierto llegó a la media hora, cuando las hermanas Casady interpretaron su tema «Beautiful boys», una de las canciones de su disco «Noah's ark» y que se ha convertido en uno de los clásicos de «CocoRosie». También causaron una gran impresión a sus fans los nuevos temas de su última creación, inspirada en Wee Willie Winkie, personaje de un cuento infantil anglosajón y uno de los ídolos de juventud de las componentes de la formación.


El concierto del grupo neoyorquino estuvo ayer precedido por la actuación de otros artistas invitados y también procedentes de Estados Unidos. Quin Walker puso en escena las mejores composiciones de su último disco, «Lion land», publicado con el sello CocoRosie Voodoo-Eros. Fue el preludio de una hora y media de vibrante interpretación de las Casady, que no defraudaron a sus fieles gracias a su acertada combinación de recursos.

Enlaces recomendados: Premios Cine