SANTIAGO DE COMPOSTELA,
Jacobo CARUNCHO
Preparados... ¡y acción! Con este grito arrancaba ayer por la mañana el rodaje de su próxima película Pedro Almodóvar, en Santiago de Compostela. Ni la presencia de espontáneos ni la lluvia pudieron detener la grabación de «La piel que habito», pero sí ralentizarla. Cuando todos esperaban la llegada de Antonio Banderas, fue la protagonista del largometraje, Elena Anaya, la que sorprendió a todos.
Almodóvar madrugó para comenzar a trabajar en los alrededores del instituto compostelano San Clemente. El centro se convirtió por una horas -no pocas- en un cuartel de la Guardia Civil en el que una de las participantes en el filme, Susi Sánchez, protagonizó las escenas en exteriores.
Como anunciaba el pronóstico, la lluvia reinó durante la jornada, e incluso le hizo vivir una mala pasada al director, que tenía sus dificultades para cerrar el paraguas. Y de paraguas va la cosa, porque cuando parecía ir todo sobre ruedas, Almodóvar pidió repetir la escena ya grabada, pero esta vez «sin paraguas, que queda más dramático».
Decenas de curiosos se acercaron al lugar de rodaje, cortado al tráfico. Mientras todas las miradas se centraban en Almodóvar, algunos de los figurantes repetían una y otra vez una escena. Un simple cruce de dos personas en la calle se alargó más de una hora en los exteriores del instituto.
A las cuatro de la tarde la expectación era máxima. La rúa do Vilar, en pleno centro de Santiago, se abarrotó de gente a la espera de la llegada del protagonista, Antonio Banderas. Mientras más de un centenar de personas se preparaba para su aparición y los comerciantes se quejaban por el corte en la calle, el actor se encontraba rodando en el instituto San Clemente. Muchos -especialmente el sector femenino- se quedaron con las ganas de ver al malagueño, pero otros sintieron que la espera valió la pena cuando a las seis de la tarde hizo su aparición Elena Anaya, la protagonista de la película. La actriz repitió numerosas veces la escena de su llegada en taxi a un local. El ruido y la gente complicó la grabación.