Nueva York, Agencias
Hasta hace poco podía gastar millones, pero ahora la esposa del ya conocido como «el mayor estafador de la historia», Bernard Madoff, tendrá que llevar un libro de cuentas en el que informe de todos sus gastos que superen los 100 dólares (unos 69 euros).
Poco antes de que su marido fuese condenado, a finales del pasado mes de junio, Ruth Madoff entregó la mayor parte del patrimonio familiar, que rondaba los 80 millones de dólares, para indemnizar a las víctimas de su esposo. En ese momento, las autoridades autorizaron que se quedase con 2,5 millones de dólares.
El encargado de controlar sus gastos no es otro que Irving Picard, responsable de administrar el proceso de insolvencia de la empresa de Madoff.
Su primera petición al asumir la función de controlar el patrimonio de Ruth Madoff fue reclamar los 44,8 millones de dólares que la esposa del estafador había retirado de la compañía. Pero Picard tampoco se libra de recibir acusaciones. Las víctimas de Madoff critican que sus elevados honorarios, de 14,7 millones de dólares, son «indignantes y desproporcionados para el trabajo realizado hasta ahora».