Madrid / Oviedo,
Agencias / P. G.
Llevarse la compra del súper en una bolsa de plástico es una costumbre que pasará pronto a la historia. Con el objeto de cuidar el medio ambiente, las distribuidoras y superficies comerciales quieren desterrar el uso de las bolsas de plástico de un solo uso y recuperar el carro y la bolsa de la compra de toda la vida, dentro del Plan Nacional Integrado de Residuos, cuyos consejos han empezado a aplicar las grandes cadenas.
España es el tercer país europeo en consumo de bolsas de plástico de un único uso, y se calcula que cada habitante recibe anualmente una media de 238 bolsas, que tardan unos 400 años en descomponerse. Por esa razón, el objetivo del Plan de Residuos es fomentar el uso de bolsas reutilizables, ya que su cumplimiento permitiría a cada persona ahorrar, a lo largo de su vida, más de 18.000 bolsas de un solo uso.
Aún así, cada cadena de distribución está planteando distintas fórmulas de aplicación de los consejos derivados del citado plan. Desde ayer, Carrefour ya no repartirá ni una sola bolsa de plástico en sus centros de Madrid y, durante un periodo transitorio, regalará bolsas reutilizables a sus clientes.
Ésta es la única compañía que ha anunciado una medida drástica, ya que el resto de las empresas de distribución han optado por fórmulas progresivas para la reducción del consumo de bolsas de un solo uso. Así, Alcampo ha lanzado un plan de disminución de uso de este tipo de bolsas, con el fin de rebajar el consumo en 50 millones de unidades. Algo que, según los expertos, evitaría la generación de 250 kilos de plástico y la emisión de 220 toneladas de CO2 a la atmósfera. Bajo el lema «Más productos en la bolsa, menos bolsas en el mundo», el plan de Alcampo incluye, además, el fomento del empleo de bolsas alternativas de plástico reciclado, capazos de rafia o bolsas biodegradables fabricadas con fécula de patata.
Por su parte, El Corte Inglés ha creado una colección de bolsas reutilizables con las que prevé recortar en un año un 7 por ciento el consumo de bolsas de plástico en sus establecimientos. La compañía, que ya vende desde el pasado mes de junio bolsas reutilizables, estima que esta rebaja en el consumo de bolsas de plástico evitaría la emisión a la atmósfera de unas 134 toneladas de CO2, el equivalente a lo que compensa durante un año un parque del tamaño del Retiro en Madrid.
Eroski anunció que descontará un céntimo de euro a sus clientes por cada bolsa de plástico que no usen, dentro de una iniciativa que, según sus cálculos, permitirá ahorrar 60 millones de bolsas de plástico al año. Mediante un sistema informático, se calculará de forma automática el número de bolsas que el cliente hubiera necesitado en función del volumen de su compra, y así se aplicará de manera inmediata el descuento sobre el importe total.
Pero no todo son parabienes a esta medida ecológica. La Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP) denunció que la campaña organizada para retirar las bolsas gratuitas responde «sólo» a una estrategia de "marketing" impulsada por intereses económicos. Además, criticó que el modelo reutilizable «no es del todo inocuo con el medio ambiente como hacen creer», y que el objetivo real es obtener «muchos beneficios».