TINO
PERTIERRA
Sofía siempre tuvo muy presentes las ausencias. Una especie de canje justo y obligado con ellas: su legado a cambio del recuerdo. Las experiencias de los que ya no están siempre la acompañaban con cautelosa paciencia, esperando su momento para dar un paso al frente y enviar su mensaje de sabiduría, de conocimiento varado en el tiempo que se fue y que nunca se irá del todo mientras haya alguien que le saque provecho. De madrugada, cuando ya estaba claro que el sueño no estaba dispuesto a volver a ella y que la aguardaba una larga estancia en el insomnio, Lucía se levantó y fue al despacho con una extraña necesidad de abrir las puertas a otros mundos. Tenía varias estanterías de la librería ocupadas por cofres de fotografías. Nunca le había gustado pegarlas sobre el cartón de un álbum, le parecía que ese acto tenía algo en común con clavar un alfiler en una mariposa para conservar una belleza tramposa, en cierto modo ruin. Prefería tener aquellos instantes impresos en un papel, pero libres, como cromos sin enjaular. Cogió uno de los cofres antiguos y lo abrió con la misma expectación con la que se desenvuelve un regalo. Hacía mucho que no tenía en sus manos aquellas fotografías en blanco y negro o sepia, algunas remendadas con celos, otras con dobleces que arrugaban la belleza extinguida de sus protagonistas, muchas con el color tan desvaído que las figuras tenían algo de fantasmas. Los conocía a todos, aunque no los hubiera visto nunca vivos. Su abuela Argentina, que nunca abandonó el pueblo donde nació y se escondió en el baño cuando sus hijos le regalaron un televisor y lo encendieron y vio a la calabaza Ruperta dando brincos. Su abuelo Joaquín, con una escopeta al hombro y un lobo abatido bajo sus pies. Su tío Luis, que murió a los 9 años de tos ferina y que para ella siempre sería un niño de sonrisa triste y orejas de soplillo. Se estremeció al volver a encontrarse con sus ojos, porque esa mirada era también la suya, y parecía albergar una premonición, o un diagnóstico. Y supo que aquella ausencia le estaba mandando un mensaje de alma a alma.