Al tiempo que Joan Tardà presentaba en el Congreso su propuesta de legalización de la prostitución, el Ayuntamiento de Barcelona rechazó ayer modificar la ordenanza cívica municipal para prohibir taxativamente la prostitución en la vía pública y decidió mantener su redacción actual, que la impide únicamente en algunos supuestos. El Gobierno, con el apoyo de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC», defendió mantener el texto actual de los artículos 39 y 40 de la ordenanza, que prohíben la prostitución únicamente cuando se ejerce a menos de 200 metros de un colegio o dificulta otros usos de la vía pública.