Santa Fe / Oviedo,
Agencias / D. O.
Los Príncipes de Asturias presidieron en Santa Fe los actos de conmemoración del 400 aniversario de la fundación por los españoles de esta ciudad, la capital más antigua en territorio estadounidense y de un estado, Nuevo México, en el que el 42 por ciento de la población es de origen hispano. Tras la jornada inaugural don Felipe y doña Letizia asistieron a una cena ofrecida en su honor por el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, hijo de la asturiana de Villaviciosa María Luisa López Collada. Richardson y su esposa Bárbara recibieron a los Príncipes en la puerta de su residencia, así como a Margarita Zavala, esposa del presidente de México, Felipe Calderón.
En la cena estuvieron también representantes de los distintos estamentos sociales de esta capital del suroeste americano, que es la segunda ciudad del arte de Estados Unidos, sólo por detrás de Nueva York, y a la que llegaron los Príncipes desde Alburquerque, la mayor localidad de Nuevo México.
Bill Richardson, que aún mantiene familia en Amandi, en el concejo de Villaviciosa, tuvo que renunciar el pasado mes de enero a la gran oportunidad de su carrera política. Barack Obama le ofreció la cartera de secretario de Estado de Comercio, pero al final renunció al verse involucrado en una investigación judicial sobre un posible trato de favor a la empresa californiana Financial Poducts.
Durante los brindis de la cena, el heredero de la Corona española destacó la importancia en esta zona de Estados Unidos del español, señaló que la celebración es una «oportunidad espléndida» para enriquecer y estimular las relaciones de cooperación y amistad entre Estados Unidos y España y subrayó que América y España son «la patria común de la cultura hispana». El Príncipe de Asturias aseguró también ante los invitados que este centenario «nos muestra que juntos fuimos capaces de lograr muchas cosas», pero también que quedan muchas por delante para que «las realicemos juntos».