París, Agencias
A sus 23 años y todavía en segundo de Derecho, Jean Sarkozy, el hijo mayor del presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, está a punto de batir otro récord en su vertiginosa carrera. El año pasado, con 22 años, se casó con Jessica Sebaoun-Darty, se convirtió en el consejero más joven de los cantones franceses al ser elegido en las elecciones de marzo y logró hacerse con la presidencia de su partido, la UMP, para la zona de Hauts-de-Seine. Ahora, Jean Sarkozy da un paso más al haber sido nombrado para estar al frente de La Defense, el mayor barrio de negocios de Europa, al lado de París. En Francia todo el mundo habla de nepotismo.
Y el Gobierno trata de acallar las críticas. El primer ministro, François Fillon, afirmó que no hay razón para la polémica, que, a su juicio, es una maniobra de distracción de la izquierda, porque Jean Sarkozy no va a ser designado para la presidencia del organismo que gestiona La Defense (el EPAD), sino que será elegido. «Es una competición», subrayó. El propio hijo de Sarkozy defendió su ambición de ponerse al frente de La Defense: «Estoy muy decidido, muy motivado». También admitió que haga lo que haga será criticado y reconoció que, aunque habló con su padre de su objetivo de llegar a presidente del EPAD, él, y no el jefe del Estado, es el que marca el camino.
La UMP tiene la mayoría absoluta en todos los órganos del EPAD. Primero lo va a hacer entrar en el consejo de administración del EPAD y luego votará por él como presidente, cargo que ya ocupó su padre. Las principales críticas por nepotismo han llegado del Partido Socialista. Laurent Fabius, con ironía, señaló que en el mayor barrio de negocios de Europa «se necesita a alguien que sea un buen jurista y Sarkozy está en segundo de Derecho, un elemento muy, muy fuerte».