Oviedo,
María José IGLESIAS
Gasas evanescentes, sedas, bordados, algodones, trajes de noche, zapatitos de cenicienta, pamelas tocadas con plumas, trajes de novia... y un montón de vestidos precedidos de largas horas de trabajo desembarcaron ayer en la sede en Oviedo de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) para quedarse un mes y demostrar que cuando los talentos asturianos de la aguja diseñan lo hacen de cine.
Más de veinte maniquíes exhiben vestidos, calzados, joyas y tocados en la exposición «Pensamiento de moda», abierta al público en horario de oficina. FADE, la Asociación Empresa-Mujer (Asem) y la Asociación de Diseño y Moda de Asturias (Adymo) han preparado un «showroom» en el que la arquitectura articulada de los sombreros de Cecilia Sanchís mira de reojo a las telas Liberty de los zapatos de Mónica García o a los pañuelos de Marta Junco, que triunfa con sus pulseras y collares. García acaba de abrir tienda en Roma, muy cerca de la plaza de España. Antes lo hizo en Oviedo y Madrid, donde un japonés se enamoró de sus zapatos. Es un ejemplo de que en Asturias no hay fronteras cuando la calidad se pone en marcha. Que se lo digan a Ika Silveira, maestra en el uso del cristal Swarovski para crear esos «shoeclips» -joyas para zapato- que tanto utiliza Blahnik, o a María Lafuente, que lo mismo vende en Miami que en Tokio. El gijonés Javi Candás, casi con un pie en Nueva York; Ángel Fernández, que trabaja en Madrid; Casimiro Fernández, Cristina Quirós y Marga Peña también han contribuido a una muestra a la que aportan sus «criaturas» de tela Josechu Santana, Susana de Dios, Fabiola Álvarez-Hevia y Graciela Colofrón, de la marca La perdición de Eva.
Severino García Vigón, presidente de FADE, se mostró entusiamado con el despliegue de glamour que ha «invadido» las oficinas de la patronal. A la inauguración acudieron el director general de Comercio, Julio Rodríguez Zapico, y las presidentas de ASEM y ADYMO, Kike Gómez-Aces y Teresa Laso. El barco zarpa con viento a favor.