Oviedo, R. L. M.
Cuando saltó a la luz el compromiso matrimonial entre la ahora Princesa doña Letizia y el Príncipe de Asturias lo que más llamó la atención no fue que el Príncipe decidiese casarse con una periodista, sino que se casaba con una mujer divorciada. Ahora la Infanta Elena toma la misma decisión que su cuñada y se convertirá así en la segunda mujer divorciada dentro del seno de la Casa Real española. El primer matrimonio de la Princesa de Asturias es uno de los asuntos que no se suelen tratar de forma pública, precisamente porque era ella la primera mujer divorciada que entraba a formar parte de la realeza española. Sin embargo, muchas han sido las voces que han salido en defensa de doña Letizia, alegando que dentro de la «renovación de la Monarquía» había que admitir que ella era una mujer representativa de los nuevos tiempos. En las casas reales europeas ya se han producido varios divorcios y separaciones, con lo que doña Elena y don Jaime no harán más que engrosar esta lista. Carlos de Inglaterra y Diana de Gales, los divorcios de las princesas de Mónaco o el segundo matrimonio de Joaquín de Dinamarca son los ejemplos más sonados.
Carlos de Inglaterra y Diana de Gales se divorciaron en 1992 tras tirarse los trastos a la cabeza en televisión, y es que lady Di había descubierto unas conversaciones secretas entre el que por aquel entonces era su marido y Camilla Parker. Carolina de Mónaco se divorció de Philippe Junot y su hermana Estefanía se divorció de su guardaespaldas Daniel Ducruet, tras tener tres hijos con él. Carolina de Mónaco se casó hace diez años con Ernesto de Hannover, mientras Estefanía sigue soltera.