Oviedo, Á. FIDALGO
La liberación de los tripulantes del «Alakrana» coincidió con la llegada a Roma de unos mil motoristas de distintos países que recorrieron toda Europa para pedir por la liberación de todos los secuestrados que hay en el mundo.
Al frente de la expedición estaba el asturiano padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, que se había ofrecido para canjearse por los tripulantes cautivos. Hoy detallará al Papa Benedicto XVI la liberación de los pescadores españoles.
«Ya le había pedido a Su Santidad que rezara por los pescadores, algo que seguro hizo, y ahora personalmente podremos comentar cómo terminó felizmente el apresamiento», comentó telefónicamente anoche a LA NUEVA ESPAÑA.
Los moteros, al conocer la noticia, estallaron en un multitudinario aplauso. El padre Ángel lo agradeció. «Me siento muy feliz porque este secuestro no era una broma, y por eso me ofrecí a cambiarme por los secuestrados, lo que ya hice en otras ocasiones; no tiene ninguna heroicidad porque yo no tengo lazos familiares que me comprometan», explicó con naturalidad el sacerdote asturiano.