La Ruta del Cares, el principal «punto negro»

El rescate de una francesa que estuvo once días perdida en Ordesa tuvo su antecedente en la increíble aventura de la palentina Carmela Sánchez en los Picos

 10:16  
Toni Ruiz, miembro del Grupo de Rescate del Principado de Asturias.
Toni Ruiz, miembro del Grupo de Rescate del Principado de Asturias. archivo

Oviedo, Cecilia SÁNCHEZ

La francesa Teresa Bordais, de 61 años, fue rescatada sana y salva el pasado 7 de julio tras pasar once días perdida en el Parque Nacional de Ordesa, alimentándose de hierbas y bebiendo de un riachuelo. Contó que se fijó en qué comían los pájaros y, simplemente, se alimentó de lo mismo. Esta extraordinaria historia de supervivencia que recorrió España tiene su antecedente en Asturias. La maestra palentina Carmela Sánchez pasó seis días perdida en los Picos de Europa pero, a diferencia de Teresa Bordais, había sobrevivido con una pierna rota en dos puntos y en un pequeño saliente al borde de un precipicio. Si se movía un milímetro, se mataba.

Es la mañana del 19 de agosto de 1995. Carmela, que por entonces estaba en la cincuentena, se pasa por el refugio de la vega de Urriellu Bulnes antes de dirigirse al Jou de los Cabrones y habla con Tomás Fernández, el guarda. Así lo cuenta él: «Estaba muy ilusionada, quería sacar unas fotos con su cámara nueva». Los despistes en la montaña son muy habituales, hasta para el más experimentado. Juan Figaredo, médico del grupo de rescate del 112, explica que a la hora de iniciar una búsqueda hay que partir de que «el que se pierde es porque hace algo raro». En el caso de Carmela, ese «algo raro» sería precisamente el deseo de estrenar la cámara.

Después de pasar el refugio de Cabrones, la palentina se desvía hasta el Pico Albo con la intención de hacer una instantánea desde la cima. En ese momento baja la niebla y se desorienta, elige una ruta equivocada y camina en círculos hasta que resbala y se cae por una pendiente. Consigue frenar con los pies a pocos centímetros de un acantilado, pero no puede moverse porque se ha roto una pierna. Esa misma noche se da la alarma y comienza un operativo largo y dificultoso.

El grupo de búsqueda tuvo serios problemas para localizar a Carmela: sus gritos de auxilio rebotaban en la pared de Peña Castil a un kilómetro de donde se había caído ella. Turistas que pasaban por allí oyeron las voces y avisaron al equipo, que perdió tiempo buscando en el sitio equivocado, a lo que se sumaban las dificultades por falta de visibilidad en la zona.

La mañana del 26 de agosto un vecino divisó con sus prismáticos un objeto rojo, el chubasquero de Carmela. Como la montañera apenas llevaba alimentos en el momento en que se perdió, para sobrevivir tuvo que beberse su propio orín. Toni Ruiz, uno de los miembros del grupo que la rescató, cuenta que cuando la encontraron «no tenía voz de tanto pedir auxilio y estaba desesperada». Llevaba seis días con la pierna fracturada por dos sitios en un lugar extremadamente precario. Y además le había granizado encima. La propia afectada declara después: «No pensaba en nada, sólo me acordaba de mis sobrinas y me aterraba no poder volver a verlas». Tomás Fernández afirma que fue «increíble, a los 4 o 5 días yo ya no buscaba a una persona viva». Toni Ruiz no se olvida de Carmela. Y ella tampoco se olvida de sus rescatadores. «Todas las Navidades nos manda una postal que siempre empieza diciendo "gracias por la vida"», añade Ruiz.

El de Carmela Sánchez no es, desgraciadamente, el único caso de estas características. Toni Ruiz recuerda otra historia. No sabe ponerle fecha ni nombres exactos. Ocurrió antes de 2003. «Eran dos alemanes hippies que subieron a los Lagos en coche. Llegaron al refugio de la Vega de Ario y luego tenían pensado bajar por la Canal de Trea al Cares y de allí ir hasta Poncebos. Es una ruta concurrida pero con una peculiaridad: si no coges bien la canal vas a dar a otra que está cerrada».

Uno de los alemanes estaba tan entretenido contemplando la naturaleza que cuando llegó a la canal se confundió y se metió por el camino equivocado. El otro se percató de la ausencia de su compañero y dio la alarma al 112. A partir de ese momento el equipo de rescate inicia una labor de búsqueda que se prolonga tres días. El alemán extraviado se había caído al fondo de una zona de paredes verticales, fracturándose la tibia y el peroné. El equipo de rescate tuvo problemas para encontrarlo, debido a la dificultad de acceso al lugar donde había caído y porque al principio habían confundido sus llamadas de auxilio con las voces de un pastor. Lo encontraron «medio moribundo y con la pierna con aspecto gangrenoso», recuerda Toni Ruiz.

«El principal error es salir solo a la montaña. No hay manera de que la gente se convenza de que la naturaleza tiene un riesgo objetivo». Es la advertencia de Juan Rionda, presidente de la Federación de Deportes de Montaña de Asturias (FEMPA). Y salir solo fue lo que hizo en 2006 el inglés Paul Beck, que también protagonizó una historia similar a la de Carmela Sánchez. Con una excepción: iba solo pero bien equipado. Beck salió de Sotres en dirección al Naranjo de Bulnes, pero antes de llegar resbaló y se cayó más de 300 metros por un terraplén. Durante los seis días que tardaron en encontrarlo en la oquedad donde había ido a parar, Beck sobrevivió a temperaturas de 16 grados bajo cero. Gracias a que llevaba comida y un saco de dormir. Cuando dieron con él hubo que romper el saco con un piolet. Estaba congelado. Lo primero que dijo: «Lo siento, mamá».

El 70 por ciento

De los accidentes de montaña que se registran anualmente, entre el 60 y el 70 por ciento se producen en esta ruta de Cabrales. La concurrida senda, que transcurre a lo largo de 12 kilómetros entre la localidad cabraliega de Poncebos y la leonesa de Caín, es con diferencia uno de los lugares donde se registran más accidentes.

Multitudinaria

Al cabo del año, más de 200.000 montañeros caminan por estos parajes, pero no todos están bien preparados ante posibles eventualidades.

Amputación

En agosto del año 2003 se registró un caso especialmente trágico en la Ruta del Cares. Se produjo un desprendimiento de rocas y una de ellas aplastó literalmente el pie a un joven madrileño. Los médicos tuvieron que amputárselo como medida de emergencia.

«El principal error es salir solo a la montaña, la naturaleza tiene un riesgo objetivo», advierte el presidente de la Federación de Montaña

  HEMEROTECA

Ventanas al Paraíso

Webcams de Asturias
Visita las webcams en las playas, en la montaña, y en las poblaciones asturianas.
      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà | El Diari  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya