Gijón, Cynthia GARCÍA
La música de «Delagua» y «Vendaval», que ayer actuaron en la plaza Mayor, sirvió como aperitivo de la larga semana de celebraciones que hoy comienza. Con decenas de fans esperándoles, los miembros de «Delagua» se subieron al escenario con un objetivo: «dejar a la gente con buen sabor de boca». Lo mejor para todo lo que se avecina.
Pasaban diez minutos de las diez de la noche y el grupo asturiano deleitaba a su público con su estilo rockero, que destaca, sobre todo, por tener un sonido propio, conseguido con la fusión de estilos que hace y que van desde el pop hasta el ska. Pero, sobre todo, afanándose en su intento de ofrecer «un concierto muy dinámico, muy energético y muy positivo. Nuestro lema es dejar a la gente con buen rollo» repetía uno de sus músicos, Julio Fernández.
Pendientes del cielo, esperando que no lloviera como lo había hecho toda la tarde, los chicos dieron un concierto de algo más de media hora en el que tocaron temas de su nuevo disco, «De frente», y se atrevieron con versiones como «La negra flor». En el concierto de ayer tocaron con la mitad de su banda, pero para el concierto que tienen preparado el 20 de septiembre en Oviedo dispondrán de la banda al completo. El grupo, que tiene como punto fuerte las actuaciones en directo, está empezando a consolidarse y prueba de ello es que el año pasado se hizo con el primer premio del concurso de rock «Ciudad de Oviedo».
Los siguientes en calentar el escenario fueron los gijoneses del grupo «Vendaval», que en 45 minutos de heavy metal presentaron su nuevo disco, «Estigmas», tocando algunas de sus nuevas canciones y, además, otros temas representativos de sus dos discos anteriores, «Mi otra mitad» y «Vendaval». Estos gijoneses volvieron a casa después de un largo tiempo sin actuar aquí. «Tocar en Gijón es un lujo para nosotros porque nos permite estar entre familiares y amigos», comenta el batería del grupo, Fernando Argüelles, Nando. Además reconocieron también la labor del Ayuntamiento. «El heavy es un estilo de música más bien minoritario y, sin embargo, el Ayuntamiento ha hecho una labor de variedad, por lo que pretendemos dejar el listón muy alto», afirmó Nando. Con la promesa de dar caña, el concierto, mezcla de heavy tradicional y sonidos contundentes, proporcionó una descarga de adrenalina «para que el público no deje de moverse».