Gijón, R. NOGUEIRA
Las «historias con historia», como las llama el presidente de «Incuna», Miguel Ángel Álvarez Areces, son las que de verdad cuentan cómo es un pueblo y la cultura que lo rodea. Por eso, así, como un compendio de historias contadas por los que las han vivido, se presenta la «Guía turística del patrimonio industrial de Asturias. 33 propuestas de industria, cultura y naturaleza». Un libro que pretende llegar a ser mucho más que una mera guía turística y que ha nacido con la pretensión de conservar el patrimonio industrial asturiano, que cuenta ya con más de cien años de antigüedad y que forma una parte «muy importante y esencial en el patrimonio español y europeo», como explicaba ayer el presidente de «Incuna» durante la presentación del libro en el VIII Salón del Libro Asturiano de Gijón.
El libro trata de dar una nueva visión, más humana, con testimonios y experiencias reales del desarrollo de la industria en el Principado y el valor cultural, social y económico que ha desarrollado. «Con esta guía queremos, nunca mejor dicho, guiar a los turistas y dar a conocer el modo en el que vivían nuestros mayores y lo que nos ha quedado de esa cultura, todo a través de sus testimonios», especifica Miguel Ángel Álvarez Areces.
Una herencia cultural que se ha ido desarrollando desde la industrialización, pero que no se refleja sólo en las fábricas, sino en los diferentes tipos de viviendas obreras y en el desarrollo de la economía y la sociedad, como es el caso de la Ciudadela de Capua en Gijón o el Banco Hispanoamericano. El libro también cita un compendio de museos que, en palabras del presidente de «Incuna», «deberían ser visitados sin falta por todo buen turista industrial». El Museo del Ferrocarril, en Gijón; el de la Siderurgia, en Langreo; el de la Sidra, en Nava; el Marítimo de Luanco, y el del Queso, en Cabrales, son paradas obligadas en esta ruta industrial que recorre toda Asturias, de Norte a Sur y de Este a Oeste.
La guía hace, también, un repaso a todas las empresas asturianas que tienen un archivo, ya sea informatizado o en papel. Se pueden encontrar resúmenes de archivos como el de la fábrica de Arnao, que recoge íntegramente todos los movimientos de la empresa desde su creación, o el de Ensidesa, de la Fábrica de Mieres o el de la sociedad Valle, Vallina y Fernández.
La «Guía turística del patrimonio industrial de Asturias» «es un libro que pretende ser, también, una herramienta para la sensibilización ante el deterioro que el patrimonio industrial del Principado está sufriendo», cuenta Miguel Ángel Álvarez Areces. Con él, «Incuna» pretende plantear ideas nuevas para convertir Asturias en una pieza clave del turismo industrial europeo, que tan importante es para Alemania, Bélgica, Inglaterra y Francia. El presidente de «Incuna» concluía la presentación de la guía diciendo que ésta «es una manera de conocer el lugar a través de la memoria de nuestros paisanos».
«Los elementos aislados»
- Fábricas y minas que no se desarrollaron cultural y socialmente.
Ejemplos: los saltos de Somiedo, la central térmica de Aboño o la central de Grandas de Salime.
«Los conjuntos industriales»
- Mezcla de ingeniería, arte y arquitectura. El ejemplo más característico, el conjunto industrial de Arnao.
«Los paisajes culturales»
- Creados a partir del patrimonio industrial del área y sus trabajadores. Patrimonio industrial y cultural insertados en un paisaje determinado, minas escombreras y viviendas, cuyo nexo de unión es el ferrocarril.
Ejemplos: Valle de Turón, viviendas obreras, Valle de San Luis.