28 de octubre de 2016
Magazine Fashion&Arts
Cosmética

Estée, Elisabeth, Helena: del potingue al emporio

Tres mujeres cambiaron el negocio de la cosmética y lo hicieron hablando con otras mujeres

28.10.2016 | 21:11
Estée Lauder posa en 1962 en Nueva York.

Su filosofía era simple: "Cualquier mujer puede ser bella". Era 1946 y la humanidad creía en el brillo de Hollywood sobre todas las cosas. Estée Lauder (bautizada Josephine Esther Mentzer en 1908) supo ver más allá. Ese glow podían conseguirlo todas. Creció en Queens, Nueva York. Rose, su madre, era húngara y su padre, Max, checo. Cuando estaba en el instituto su tío John vino a vivir con la familia y empezó a fabricar potingues caseros de textura aterciopelada en el horno de la cocina.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Anjelica Huston en 1976.
Un Calder en la solapa

Un Calder en la solapa

Esculturas para llevar puestas que hoy cautivan a coleccionistas de todo el mundo

Sylvia Plath, como un diamante

Sylvia Plath, como un diamante

Ha tenido que pasar más de medio siglo para que podamos leer sus 'Diarios' íntegros y sin censura

El don y las musas

El don y las musas

Atrapar almas con su lente ha sido la historia de su vida. Modelos, intelectuales, artistas... a...

La piedra en el zapato de Trump

La piedra en el zapato de Trump

Nadie en la industria textil americana quiere al republicano. Estas son sus razones de peso

El alma rusa vuelve a París

El alma rusa vuelve a París

La exposición 'Iconos de arte moderno' de la Fundación Louis Vuitton reivindica a Shchukin

Tras la huella de Da Vinci

Tras la huella de Da Vinci

Un cirujano plástico, una interiorista y una pintora intercambian sus definiciones de lo bello

Enlaces recomendados: Premios Cine